Capitulo 4: Un Sol en la Oscuridad

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El joven rubio estuvo durante horas andando

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El joven rubio estuvo durante horas andando. Ya estaba oscureciendo y no había llegado a la feria. Por un momento miró el mapa ya que se sentía perdido.

Sun: Que raro, ya deberíamos haber llegado.

En eso se dieron cuenta de que habían dos caminos, y para empeorar la situación los carteles estaban borrosos.

Sun: Demonios.

Tanto el caballo como el chico no sabían donde tomar, se sentían perdidos. En el lado izquierdo había un camino tranquilo y lleno de luz y por el lado derecho había un camino oscuro, donde se podían escuchar truenos y aullidos. Si ustedes pensaran como el caballo, obviamente creerían que el mejor camino es el izquierdo, pero como Sun piensa de otra manera...

Sun:- ala las riendas.- Tranquilo Neptune, tal vez el derecho sea un atajo, y si lo usamos llegaríamos más rápido, ¿no?

El caballo dudó un poco pero al final tuvo que ir por el camino derecho. Al entrar poco a poco a lo más profundo del bosque ambos escucharon aullidos, lo que asustó a ambos compañeros.

Sun: Creo que lo mejor será regresar.

En ese momento el caballo relincha como si tratara de decir "no me digas". En fin, cuando estaban a punto de volver se escucharon gruñidos detrás de ellos, asustando aún más al caballo y al rubio. El chico al voltear nota que los portadores de esos gruñidos eran una criaturas negras que tenían rostros blancos y ojos amarillos.

Sun: Corre....¡¡CORRE!!- mueve las riendas.

El caballo al ver a las criaturas sale despavorido de allí, pero no importara cuanto corrieran, las bestias les pisaban los talones y lo peor es que la lluvia y las ventiscas les impedían ver el camino. Sin que se dieran cuenta una de las bestias casi muerde al caballo haciendo que este salte y que caiga el chico de este. Mientras el caballo huyó por su vida mientras las bestias lo seguían.

Sun: ¡¡NEPTUNE!! Demonios.

El chico se levanta algo mareado por el golpe.

Sun: Auch, creo que en estos momentos Blake me daría una bofetada por imbécil.

De repente se escucharon rugidos detrás de él y se dio cuenta de que eran criaturas iguales a las que había visto con anterioridad, por lo que salió corriendo de allí. Al ver los árboles mientras corría se le ocurrió una idea. Este saltó a los árboles y empezó a correr sobre ellos, pero para desventaja de él, las criaturas también podían saltar a través de los árboles.

Sun: ¡Demonios!

El seguía corriendo mientras las bestias le pisaban los talones, pero desde la distancia vio una puerta así que bajo de los árboles, y de milagro la puerta se abrió sola, por lo que el chico corrió más rápido. Al entrar, cierra la puerta, lo que le impide el paso a las criaturas.

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