13

5 1 3
                                    

— Parece que Navidad llegó antes —

El oficial se paseaba por las celdas con una sonrisa de oreja a oreja, las caras de miedo de las caras nuevas y las miradas de odio de los rostros ya conocidos. Los había encontrado en una casa en el interior de Estocolmo, los rastreadores que decidieron implantar en siete y nueve habían funcionado a la perfección.

— Es bueno que mi fuente de la juventud volviera — el chico en la celda retrocedió, como si pudiera pegarse más a la pared — y veo que trajiste algunos amigos —

Los cuatro chicos se tensaron al escuchar eso, el oficial se acercó a la celda viendo los nuevos rostros, los que inmediatamente fueron ocultados por una figura alta.

— Debes ser el líder — mencionó el con burla — todos te seguían y doblegar tu voluntad no fue fácil —

— No estás ni cerca de hacerlo — le contestó el canadiense.

El soldado aplaudió lentamente mientras lo miraba con una sonrisa ladida.

— ¡Hablas ruso! Eso sí no lo esperaba. Pensaba que estaba hablando solo, es bueno que alguien conteste a mis amenazas —

— Cuando salga de aquí, te voy a romper la cara —

— Shhh.....no hablemos de cosas imposibles — el oficial señaló la celda de junto — mientras los tenga a ellos, siempre los encontraré. Y como el líder cayó, su fe en poder salir también se destruyó —

El militar hizo un seña, Kris vio como cinco oficiales entraban en la celda con ellos y fueron directamente por Baekhyun. Hacer algo imprudente podría matarlos más rápido, así que solo se quedó viendo.

Cuando vio como los oficiales le preguntaban al japonés cuál es su poder y hacían lo posible por activarlo entendió que ellos no tenían información sobre sus dones. Luhan había hecho un buen trabajo borrando toda evidencia de ellos.

— ¡Baekhyun no muestres tu don! — gritó el alto en japonés. Después se giró hacia los dos chicos que estaban con el — Ellos no saben que dones tenemos, así que no les facilitemos las cosas —

Minseok y Jongin asintieron ante la orden del más alto, no mucho tiempo después Baekhyun fue lanzado de regreso con ellos. Tenía algunos golpes pero nada grave. Sacaron a uno por uno, los provocan en busca de alguna señal de su don, los cuatro chicos no dieron indicios de tener poderes.

— ¿Que les dijiste? — le pregunto el oficial a Kris en su turno — No se defienden, no pelean —

— Debe ser frustrante no encontrar lo que quieres — Kris le sonrió burlón antes de que el oficial le diera una cachetada.

— Me dirás sus dones, uno por uno —

— Puedes arrancarme las extremidades, y aún así no hablaré, ni te mostraré nada —

— De hecho no es mala idea —

El oficial ordenó que sacarán al chico insolente de la celda; los guardias arrastraron a Kris fuera de celda. El más alto vio las intenciones de los otros tres chicos de ayudarlo pero les prohibió meterse, así como tampoco opuso resistencia.

— Veremos si después de un poco de disciplina sigues callado —

La cara de Kris fue volteada de una bofetada, ante la acción los menos dentro de la celda se aferraron al cristal. Los guardias sacaron un bastón extendiéndolo para golpear al canadiense, lo soltaron y continuaron con lo que el oficial al mando llamó "disciplina", los golpes no sesaron hasta que la sangre brotó.

Minseok intentaba calmar a los menores que estaban con él, no podían hacer nada Kris lo había ordenando, se sentía tan imponente viendo aquella escena. Sus ojos marrón se desviaron hacia la celda frente a ellos en donde un chico de mediana estatura lo miraba fijamente.  Aquel chico tailandés hizo un intento de sonrisa que parecía más una mueca, lo vio alejarse hasta sentarse junto a Yixing.

Yixing.

El chico había vuelto al lugar de sus pesadillas, aquél que prometió que nunca volvería a pisar, el corazón de Minseok se encogió al ver cómo el pelinegro estaba en la pequeña banca de concreto en posición fetal, taba sus oídos mientras el chico más bajo de cabello negro acariciaba su espalda.

La celda fue abierta de nuevo, los guardias lanzaron a Kris sin cuidado alguno al suelo. Baekhyun y Jongin fueron a su auxilió, ayudaron al más alto a sentarse en la pequeña banca de concreto. Kris estaba sangrando de la boca, tenía el labio partido, su piel ahora era roja y algunas partes de su brazo sangraban.

— ¿Alguien más necesita disciplina? — el oficial a cargó sonrió de lado.

Esa mirada les hizo erizar la piel, a Baekhyun esa sonrisa le recordó a los psicópatas de la televisión, pero el tenía un aura más mortal.

— Puede que se pregunten como los encontramos — Kris levantó la mirada ante la oración — está vez tomamos precauciones, los brazaletes tenían un rastrearon. No esperaba solo quedarme con ocho, yo quería a los doce pero seguro vendrán a mi —

El canadiense apretó los puños, no podía golpear al bastardos y no podían irse sin un plan. Kris también estaba seguro que Suho vendría por ellos y eso era lo preocupante, si algo salía mal terminarían como ellos. En una jaula; como si no fueran personas.

A varios kilómetros de ahí, Luhan había descifrado la ubicación de los chicos luego de varias horas. Suho lo felicito por su arduro trabajo.

Los cuatro chicos se encontraban en Portofino, un pequeño pueblo pesquero de la región de Liguria, en el noroeste de Italia. No había sido su mejor parada al ser un lugar turístico, simplemente había tomado el próximo tren que salía de Estocolmo.

— Están en Moscú — hablo Suho una vez los cuatro estuvieron reunidos — son catorce horas de viaje, y necesitamos un buen plan para salir los doce de ahí —

— Apenas podimos sobrevivir cuatro — mascullo Chanyeol molesto.

— Eso es porque la mayoría no tiene control de su don, los usan como algo secundario y salir de sus límites les aterra —

— No queremos terminar como Tao —

— Lo se Luhan, pero necesitamos sacarlos de ahí lo más rápido posible. Necesito soluciones no problemas —

La sala quedó en completo silencio, ninguno de los tres chicos tenían idea de que hacer. Kris era el estratega del equipo y no estaba para ayudarlos a pensar en algo, aquel silencio no estaba ayudando a calmar los nervios de Suho así que se dispuso a volver a hablar.

— Chanyeol tu y yo entraremos — el pelirrojo negó — Luhan y Tao se quedarán afuera para ser la retaguardia —

— Y que haremos? — cuestionó el alto.

— Vas a quemar todo lo que esté a tu paso, hasta que no quede algun rastro de ese laboral — pronunció Suho con odio al mismo tiempo que golpeaba la mesa de centro.

— Este es un plan tonto —

— Ni siquiera es un plan — secundo Luhan las quejas de Chanyeol.

— No es un plan tonto, somos doce personas con poderes contra un montón de personas normales, ¿Porque somos nosotros los que tenemos miedo? —

Los tres chicos se miraron entre si, lo que decía Suho era la verdad. Ellos eran simples soldados con armas y ellos tenían poderes sobrenaturales, debería ser al revés. Ellos debían ser los que les teman.

— ¿Qué pasó con el chico que dijo que debíamos vivir escondidos? — El pelirrojo sonrió ante el segundo mayor.

— Se metieron con mi familia, eso fue lo que pasó — aquel tono y mirada sería hacían ver al chico imponente a los ojos de los tres presentes — Partimos al amanecer — ordenó al retirarse.

Ditans Guttura (EXO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora