Me quedé pasmado de la emoción.
-¡Mocoso!- dijo Eikki mientras pasaba una mano frente a mí.
Eikki era un poco más alto que yo, por alguna razón que desconozco me causaba una sensación enorme de familiaridad.
Y de confianza.
- Es que... Ella... Me besó - murmuré como idiota.
-¿Qué edad dices que tienes?
-¿Eso importa?
-¡No puedo creerlo!- dijo Eikki algo sorprendido.
- Déjalo en paz - dijo Amón mientras aparecía como siempre de manera misteriosa.
-¿Me estás diciendo que soy un pervertido?- dijo Eikki.
- Supongo que sí. Cuando estuviste con tu pelirroja tenías 17.
Miré a los dos sin entender de qué hablaban.
- No creo que debas meterle esas cosas en la cabeza - dijo Amón.
- En algún momento debe tener familia - dijo Eikki - así que debe saber cómo...
-¿Te refieres al sexo?- pregunté extrañado - ¡Claro que lo sé!
Eikki me miró con curiosidad.
- Por el momento no estoy interesado en tener familia tan pronto.
-¿En serio?¿Y qué fue eso que acaba de pasar?- cuestionó Eikki.
- Me tomó por sorpresa. Es que...
Eran muchas cosas que no podía decir en voz alta.
Para empezar ella era una buena amiga.
Y comenzar a verla de otra forma... Era difícil.
- Tu nieto es más maduro que tú - murmuró Amón.
- Como sea. Tengo que ver a mi padre.
-¿A tu padre?- preguntó Amón - ¿Aquel que nunca querías cerca?
- Sí. Pero uno de otro mundo.
-¿Sí sabes que eso es estúpido?- dijo Amón.
- Este mocoso necesita su arma.
-¿Y qué me propones?¿Viajar en el tiempo?- dijo Eikki enojado.
- Eso es mejor a tu violación directa al multiverso.
- Nicolás dice que no podemos intervenir en otros mundos alternos - dije a los dos - por lo tanto tampoco debemos viajar en el tiempo.
- Serás tú quién le pregunté a mi padre - dijo Eikki.
- Es estúpido - dijo Amón - perderás el tiempo.
- Hazlo Amón - dijo Eikki.
Viajar en el tiempo era algo...
Difícil.
Amón chasqueo los dedos y un portal apareció.
-¿En qué tiempo?
- Después de que me encerré.
- Que así sea, poco después.
Cuando cruzamos comprendí de que debimos haber regresado.
Era un lugar diferente para mí.
El castillo seguía en construcción.
-¿Cuánto tiempo?- preguntó Eikki.
- Quince años - dijo Amón.
- Maldición - dijo Eikki.
- No deberías estar aqui- dijo la voz de una mujer.
- Madre - dijo Eikki.
- Siempre jugando con el tiempo.
- Yo le dije que era peligroso - dijo Amón.
-¿Y encima arrastrar al niño?- preguntó ella.
- Vine porque él necesita de sus armas.
-¿Y qué hay de ti?- preguntó la mujer- nunca fuiste por tus armas.
- Lo haré, cuando él vaya.
-¿En cuánto tiempo?- preguntó otra voz.
Un hombre de ojos verdes.
- Necesito que vaya por su hacha, su lanza... Y no sé qué más.
-¿Quién es el?- preguntó otra voz.
- Un idiota que debió morir - dijo una mujer antes de lanzarse a Eikki.
Lo golpeó con los puños y luego comenzó a besarlo.
- Está bien... Creo que debemos irnos- dijo Amón mientras me jalaba.
-¿Qué eres de mi?- preguntó el chico.
- Erick...- dijo la mujer.
- Abuela, Amón dice que es mi nieto. Y ése de allá es mi padre.
-¿Debe saberlo?- le pregunté a mi copia.
- Lograste sacarlo - dijo Amón - pero al hacerlo diste tu vida.
- Eras muy viejo - dije con nostalgia - y vivimos una buena vida.
-¿Así debe ser siempre?- preguntó Erick -¿Alguien debe sacrificarse siempre?
- El mundo necesita de muchas cosas y una de ellas la entenderás en el futuro - dijo la mujer.
- Princesa... - dijo el ojiverde.
- La vida es una constante que varía mucho -dijo ella - así que... ¿Te llamas John?
- Sí.
- Te mostraré como hacer el ritual para ir por tu lanza.
Sonreí satisfecho mientras nos alejabamos.
Porque sabía que Eikki tardaría más.
- También debes ir por tu hacha - dijo el ojiverde.
-¿Fuiste por tu hacha?- dijo ella extrañada - ¡Con las veces que te la robé!
Los dos eran padres de Eikki, por lo tanto eran mis tatarabuelos.
Los dos me enseñaron cómo ir por tres armas.
Las que me hacían falta.
Luego de dos horas y que Erick me interrogara sobre algunas cosas Eikki regresó.
Estaba algo despeinado.
Y con un ojo morado.
- Si que tu mujer es una fiera - dijo Amón - y acabas de cometer otra estupidez.
- No me importa. Sabes que ella merece ser feliz sin mí.
- Vamos. Regresemos para ver los cambios qué hiciste -se quejó Amón.
Porque sí que hizo cambios.
Para empezar un chico nos estaba esperando.
Era un chico de cabello castaño, ojos verdes y lo peor es que no lo recordaba.
En cuánto cruce éste me tiró contra el piso.
- Tienes que darme a Amón - dijo el extraño.
-¿Pero qué carajo?- dije mientras trataba de liberarme.
-¿Quien eres tú?- preguntó Eikki.
- Ya veo. Así que Erick no mentía.
- No me iré contigo,ya lo discutimos - dijo Amón.
- Amón... Vas a explicarme qué pasa - dijo Eikki.
- Idiota Eikki, te presento a tu hijo, Octavio.
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John Ylönen
AdventureCuarta parte de Juntos por un Hechizo. Soy el bisnieto de Eikki. Al contrario que mi ancestro yo soy más centrado, pienso las cosas con calma. Mi abuelo se encargo de mí,porque mis padres murieron. Mi padre murió antes de que naciera y mi madre cuan...
