••Nota de autor: tal vez estos siguientes capítulos les parecerán aburridos, pero son necesarios para que la trama se construya de manera efectiva y haya un por qué de todo lo que ocurrió en el prólogo. ••
La curiosidad mató al gato.
7 meses atrás
NARRA JONATHAN
—Muchas gracias, Jonathan, muy buen servicio. Feliz noche —dijo una señora con un poco de sobrepeso que yo le acababa de atender en el mini supermercado, en el que trabajaba.
—De nada, es un placer atenderle. Usted igual, que tenga una linda noche, señora Anderson —contesté, con mi mejor sonrisa.
La señora salió de la tienda, donde trabajaba, riendo. A mí me encantaba hacer sentir bien a la gente, pero sobretodo me gustaba que vinieran a comprar y que me contaran unos buenos chismes.
—Bueno, Jonathan, tal parece que ella era la última cliente —dijo mi jefe, que me decía repetidas veces que yo cambié su negocio para bien, pues el interés del chisme hacía que tratara bien a los clientes, y tal parecía que eso a ellos les gustaba—. Así que gracias por tu apoyo en mi tienda, puedes irte a descansar.
—Bueno, muchas gracias, no creo que a descansar, tengo que ir a hacer tareas —dije con un poco de cansancio en mi tono de voz.
—Suerte.
—Gracias, feliz noche.
Salí de la tienda, donde trabajaba hace algunos meses atrás, desde mis últimas vacaciones de verano, que eran las más largas. Trabajaba desde la una de la tarde, que salía de estudiar y en las noches me ponía a hacer tareas que, por suerte, no eran muchas. Y los fines de semana trabajaba tiempo completo.
Un mensaje llegó a mi teléfono mientras recogía mis cosas y las metía en una mochila de Spiderman, que mi madre me regaló cuando entre al último años de pre-primaria; saqué mi teléfono del bolsillo y leí el mensaje.
Andy: Jonathan, estoy muriéndome del hambre, ¿a qué horas sales de trabajar? Vamos a una taquería.
Yo: ya salí donde estás?
Andy: Cerca del restaurante de tortillas mexicanas, ven y comemos, no quiero hacerlo solo.
Yo: Tacos? Amigo no me han pagado no tengo dinero.
Andy: ¡Maldita sea, Jonathan! ¿Por qué escribes con tan mala ortografía?
No te preocupes, yo invito, tú no debes preocuparte, ya lo sabes.
Yo: q importa si escribo bien o no , lo q importa es q entiendas y está bien ya voy para allá.
Guardé mi teléfono en mi bolsillo. Andy, uno de mis dos mejores amigos, esperaba de una forma tan obsesiva que todos sus mensajes llegaran bien escritos, hasta un punto que no contestaba los mensajes si no estaban con buena ortografía. Bueno, pero así era él, obsesionado con los libros, el cemento y la música Gospel, que cantaban en la iglesia, dónde el asistía.
Salí de la tienda, dirigiéndonme a la taquería que Andy me había citado. Llegué buscando a Andy en el restaurante, pasé por una mesa y sentí como me tiraban de la camisa.
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Un Amor Perdido (En Edición Extrema)
Acak¿Y si la chica que te gusta también le gusta a otro chico? ¿Y si le gustas a una chica, pero tu amas a alguien más? ¿Y si ellos dos se unes para hacerte daño? ¿Y si tus papas no son tus papas? ¿Y si tus mejores amigos en realidad son tu familia? ¿Y...
