capitulo 6

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4 meses atrás

NARRA HANNIBAL

Y si existen los extraterrestres, ¿donde están? ¿Estarán aquí, en la tierra o no?

Bueno, tenía que investigarlo a su tiempo, pero no tenía tiempo, tenía que llegar al nivel más al alto de Candy Crush.

Pero ese domingo no iba a poder hacerlo, porque Jonathan y Andy me invitaron a comer arepas de chocolate, galletas de chocolate y licuado de chocolate. En fin, iré por el chocolate.

__Vámonos ya, Andy esta esperando en el parque __me dijo Jonathan, con su carácter de marrano__. Ya son las once.

__Ok, una señora dijo que cuidaria a Benjamín, porque yo no voy a llevarlo __dije. Yo no quería llevar a Benjamín y hacer mi papel de papá, que estaba lejos de cumplir.

__¿Por qué no vamos a llevar a Benjamín? __preguntó Jonathan y arrugo la frente.

__Porque yo así lo dije, Jonathan, y yo mando aquí.

Jonathan puso los ojos en blanco, salimos de la iglesia, él se despidió de su abuela con un beso en la mejilla, y nos fuimos a dejar a Benjamín a una casa.

__Portate bien, chico __le dije a Benjamín, le toque la cabeza y lo despeine, y él quitó la cabeza de un tirón, enojado. El chico de cabellos de oro entró a la casa enojado.

Le di las gracias a la señora que me lo cuidarla y Jonathan y yo, no metimos por un caminillo que nos llevaba al parque más rápido.

__Una carrera para ver quien es mas rápido __dije, preparándome para correr.

__No estoy para tus...

__Uno...

__No quiero, Hannibal.

__Dos...

__No voy a correr, estoy cansa...

__Y tres __dije antes de comenzar a correr.

__¡Hannibal! __gritó Jonathan detrás de mí.

Detrás de mi escuche sus quejidos por haber hecho que corriera.

Me gustaba estar así, disfrutando de la compañía de Jonathan y en pocos minutos también de la de Andy. Me gustaba no hacer el papel de papá con Benjamín. Me gustaba salir de la iglesia y no estar leyendo pasajes de la Biblia obligado por Emmanuel, el pastor de la iglesia. Me gustaba correr y sentir el aire en toda mi carita con granos, pero eso no quitaba lo guapo que era. Me gustaba ser libre, lástima que no podía hacer eso con mis sentimientos, Jonathan y Andy tenían muchos problemas más importantes que ocuparse de mis sentimientos.

Llegamos y Andy estaba en una pesa de cemento que la Municipalidad de Jookar había construido.

Jonathan llegó y me empujó. Y sin aliento y tenia la cara roja como chuletas adobadas. Tomó aire y dijo:

__Dame la revancha, Andy esta muy ocupado en sus pensamientos. Vamos al campo de fútbol y luego regresamos acá, verás que no me ganas __me ofreció una oferta que no podía decir que no, porque yo iba a ganar.

__Ok. Una, dos y tres.

Y corrimos como niños pequeños. Bueno, aún éramos niños, sólo teníamos cataorce años, que quería vivir una infancia que sus padres le habían quitado.

NARRA ANDY

Aspirando el dulce clima de fin de año me puso a pensar, algo que nunca hacia, pues por mi trabajo, no me daba tiempo de poner mis pensamiento claros y concretos.

Pensaba en que mi vida era un tanto, fracasada, sin futuro, una escoria de la sociedad donde habitamos los seres humanos. ¿Por qué? Porque siempre había sido un mujeriego, machista, depravado, un apóstata total. Yo que, originalmente, vivía en una iglesia cometía todo pecado sexual cargado de perversión.

Un Amor Perdido (En Edición Extrema)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora