☆ cap. 18 ☆

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Pov Jennie:

Abrí los ojos lentamente, encontrándome con el techo bien conocido de mi casa.
Escuché murmullos cerca de mí y me dispuse a revisar mi alrededor, sí, sin duda estaba en el sofá de la sala. Miré en dirección hacia la puerta y ahí estaba Lisa con ese irritante chico Jungkook.

El chico le dio un abrazo y se marchó, en seguida,  Lisa caminó hacia mí.

— Despertaste — Me dijo llegando a mi lado.

— ¿Qué pasó? — Pregunté confundida, era verdad, no recordaba mucho.

— ¿En serio fue tan fuerte el golpe? — Dijo preocupada — Bueno, te caíste y te golpeaste la cabeza con una roca, te desmayaste,  Jungkook nos encontró en la carretera y nos trajo a casa — Me explicó sentándose a mi lado.

— Ese chico siempre se entromete... — Comenté molesta.

— Él nos ayudó, sin él probablemente no estaríamos aquí ahora — Defendió.

— Pues vete con él si quieres — Dije enojada levantándome del sofá y consiguiendo un mareo instantáneo que me hizo tirarme al sofá de nuevo.

— ¡Jennie, cuidado! — Me sostuvo entre sus brazos.

Me estabilicé y la miré a los ojos, ella solo sonrió y rió ligeramente,  apartando su mirada.

— ¿Qué es tan gracioso? — Pregunté enfadada.

— Parece que no te agrada Kook — Me dijo divertida.

— No, es irritante — Rodé los ojos.

— O tal vez estás celosa — Se encogió de hombros.

Mis mejillas comenzaron a arder ante el repentino comentario de Lisa, ¿eran celos?, ¿o en realidad ese chico era irritante?

— ¿De él?, ¡JA!, ¿por qué debería estar celosa de un idiota cómo él? — Me reí sarcástica.

Lo siguiente fue silencio, nada más. Escuché mis latidos fuertemente,  solo esperaba que Lisa no los escuchara también.
De pronto, Lisa se levantó del sofá y se perdió por unos segundos en la cocina, para después volver con un botiquín de primeros auxilios.

— Debo de limpiar tu herida antes de que se infecte — Comentó sentándose a mi lado.

Abrió la caja y sacó un bote de agua y de alcohol, una botella de agua oxigenada y una gasa pequeña, junto con un algodón.
Remojó el algodón con agua y lo pasó por mi herida para limpiarla, después con otro algodón,  colocó agua oxigenada, lo que me hizo genial de dolor.

— Lo siento — Se disculpó.

Pasó suavemente el algodón por mi piel, la miré a los ojos y por instinto, mi mirada bajó a sus labios, estaban entreabiertos y no soportaba más, tenía que besarla.

— ¿Recuerdas que hacíamos antes de que te cayeras? — Preguntó sin dejar de limpiar mi herida.

En ese instante los recuerdos volvieron a mi como por milagro y mis mejillas ardieron como dos carbones al rojo vivo. Obviamente debía de fingir amnesia en ese instante.

— No.— Respondí casi al instante, rezaba para que no mirara mis mejillas.

— Lastima — Rió divertida.

— Y-Y, ¿no me dirás? —Cuestioné nerviosa y  ansiosa porque ella dijera lo que yo había pensado.

— No — Dejó el algodón a un lado y tomó la gasa para colocarla en mi herida. — Mejor te pongo ejemplos — Sonrió.

Sin más, se acercó a mí y comenzó a besarme, ni siquiera me dio tiempo para procesar la información.
Comenzó a besar mi boca con hambre, como si estuviera guardando sus ganas mucho tiempo.
Saboreo mi boca con deseo y se encargó de chupar mi lengua y succionarla, después sus besos bajaron por todo mi cuello y aquello me hizo enloquecer y perder la poca cordura que aún conservaba.

Suspiré cuando se detuvo en mi pulso y comenzó a chupar la zona, mi corazón palpitaba a mil en ese momento y cuando su boca succionaba mi cuello al grado de dejar marcas, no pude más y me rendí ante sus encantos y su boca tan ágil.

Lisa besaba con gran agilidad y pasión, parecía ser una experta en esto.
Sus manos traviesas se posaron en mi cintura, viajaban por ella y acariciaban con suma delicadeza y suavidad, haciéndome gemir levemente.

— Oh Lisa... — Gemí al sentir su boca en el valle de mis pechos.

Seguía chapando con delicadeza hasta que unos pasos interrumpieron nuestra delicada sesión de besos que estaba a nada de escalar a algo más.

Rápidamente nos acomodamos en nuestro lugar e intentamos arreglar el desastre que comenzábamos a formar.
Peiné mi cabello desarreglado y me arreglé lo más que pude, hasta que la luz de la sala se encendió.

— ¿Chicas?, ¿Qué hacen aquí a esta hora? — Preguntó Marco tallandose los ojos, al parecer acababa de despertar.

— Acabo de llegar de con Jungkook papá, lo siento, se me hizo tarde — Habló de lo más normal.

— No te preocupes hija — Le Sonrió cordial, hasta que me miró a mi — ¿Y tú Jen, qué haces aquí? — Alzó una ceja.

— Bajé a tomar agua — Señalé la botella de agua que Lisa yacía traído antes para limpiar mi herida.

— Oh. Ya veo — Le restó importancia — Vayan a dormir, ya es tarde chicas. Buenas noches — Se dio la media vuelta y se fue.

Suspiré aliviada, aquello estuvo cerca.

De pronto,  sentí un peso desaparecer de mi lado.

— ¿a donde vas? — Pregunté curiosamente.

— A dormir. Buenas noches Kim — Me guiñó un ojo y desapareció por las escaleras.

¿Qué fue eso?








Hola amores, ¿cómo les ha ido?

Sí,  lo sé,  he estado muy desaparecida y la verdad es que no he tenido muchas ideas para la historia y también han pasado cositas en mi vida personal que me mantenían inactiva aquí, pero volví con este pequeño capítulo, sé que no es largo pero lo hice con amor. Espero lo disfruten:).

Sin más, nos vemos luego:3




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⏰ Última actualización: Feb 08, 2024 ⏰

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