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Estoy soñando que estoy contigo ahora mismo, papá. Estoy soñando que estás aquí y ahora conmigo, hablando, sonriendo, moviéndote, que estás vivo.

Estamos en mí casa, en tu casa, sentados en el sillón de cuerina blanca qué está en la sala de estar. Tu estás sentado a mí lado mientras me miras a los ojos, con los tuyos tan marrones cómo siempre lo van a estar y los míos tan parecidos a los tuyos. Te veo y escucho hablarme con ese tono grave pero a la vez tan dulce que solo utilizas conmigo. Veo tus canas que están por toda tu cara y cabeza, te atraviesa sin piedad la edad que te está quitando todo, desde las energías hasta la vida. ¿Qué cuántos años tienes? 42 años nada más. Me miras mientras me hablas de algo que te hace ilusión, se nota siempre que estás ilusionado. Te brillan los ojos cuando me estás mirando.

- Hija, ya sé que está conversación ya la tuvimos pero te lo tenía que decir ahora, cómo siempre voy a hacer, por qué quiero lo mejor para ti. Quiero que sepas que siempre te voy a apoyar en todo, que siempre vas a poder contar conmigo, que yo te amo hoy y siempre hija, no lo olvides por favor. Tú me puedes contar absolutamente todo, yo no te voy a juzgar, nada de eso. Yo te voy a ayudar en todo lo que necesites. No te sientas mal por lo que diga alguien que no te conozca, ni por lo que te diga tu madre, no le hagas caso. ¿Entiendes? ven aquí...

Me dices que me acerque a ti. Y me abrazas muy fuerte cómo siempre lo haces, diciendo lo mucho que me quieres y aprecias.

- Te amo hija...

Yo también te amo, mucho, papá, quedate...

- Bueno hija..- me sueltas, me dejas y me vuelves a hablar.- tengo que irme, ya sabés que hasta las doce o quizás que a las una de la madrugada no voy a volver. Hoy tengo un largo camino que recorrer para ir a entregar ésto. Chau pequeña, cuidate ¿si? Que hasta mañana a la mañana no te voy a ver, que vas a estar dormida.

Me despides con un beso en la mejilla luego de que te pararas para irte, ya bañado, peinado, cambiado y perfumado. Tus pasos, tus energías se disponen de ir hacia la puerta para irte de aquí. Te subes al maldito auto bordó y sales del garaje.

Y no volviste a casa. Nunca.




"Reporte de última hora, un accidente que acabó con la vida de una persona. Se afirma que un Corolla bordó se desvío de la carretera solo para no chocar de frente con un camión de transporte, que también se confirmó que la persona responsable del camión estaba alcoholizado mientras conducía. El copiloto del auto ha fallecido mientras el auto daba interminables vueltas desde la banquina. Un terrible accidente que terminó con la vida de un ciudadano inocente. El accidente ocurrió aproximadamente entre las doce y una y media de la madrugada, del 17 de septiembre del 2010 ..."

Ahora estás muerto y no puedo hacer nada.

¿Fue mentira lo que me dijiste, no?

Pero estoy soñando los sucesos del día de tu muerte otra vez...







- ¿Te piensas levantar para ir al colegio o  te tengo que levantar yo a mi manera otra vez? Que para algo te pago el instituto... - siento cómo me tocan el brazo izquierdo, tocándomelo repetidas y duras veces, y justo dónde había una reciente. Abro los ojos y me encuentro echa una bolita mirando hacía la puerta abierta. Hay un sol deslumbrante y cegante, me acomodo o mejor dicho me siento sobre la cama, me agacho para poder agarrar mí celular que estaba al costado derecho de mí cama, que de seguro se me habrá caído mientras dormía, junto con los auriculares. Lo prendo y veo la hora de la mañana. Las 6:14. Alcanzo a ir, tengo una media hora para poder ir al instituto si termino rápido. Espero no llegar tarde.

- Lo siento mamá, no hace falta. No me dí cuenta antes de ir a dormir y no puse la alarma para levantarme. Ya me levanto.- Le digo mientras me froto los ojos y termino de sentarme en el borde de la cama de sábanas revueltas.

𝑷𝒂𝒕é𝒕𝒊𝒄𝒂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora