- Llegais tarde niños - susurra nuestra madre algo decepcionada. Digo "algo" porque siempre acabamos tardando más de lo que deberíamos.
Y todo el mundo está decepcionado conmigo , así que realmente no me ofende.
- El retrasado este no salía - le señalo con la mano sin mirarles.
- ¡Hija , cuida tu vocabulario !- me advierte muy alterada y a mi hermano se le escapa una risilla.
Por favor. Lo único que faltaba era gritar " ¡ Blasfemia , blasfemia ! ".
- Señores y señoras , ocupen sus asientos asignados por favor , la recolecta está a punto de comenzar - anuncia en voz alta un hombre en el círculo central y todos corren como niños obedientes a sentarse donde les correponden.
- Las filas de la uno a la tres se encargan hoy de la granja , de la cuatro a la seis se internan en el bosque para obtener frutos secos , de la fila siete a la diez van al huerto , de la once a la..
Desconecto mis oídos. ¡ Me toca el bosque ! Llevo dos semanas trabajando en la granja y estoy de los cerdos y de las vacas hasta ----. Por fin me alejo de ellos.
- Bien, eso es todo - no espero a que termine de hablar como los demás y cruzo la salida mientras oigo al organizador hablar de fondo- como siempre si tenéis alguna duda habrá algún representante jefe en vuestra sección. Que trabajeis bien.
Que trabajeis bien. Lo imito con una mueca . ¿ No podrían decir que tengais un buen dia ? No , que trabajeis bien. ¿ Es que acaso se puede hacer otra cosa aquí que no sea trabajar ?
Salgo del asentamiento y espero al representante jefe dando golpecitos impacientes con el pie.
- Claris , llegas pronto . ¿ Es que no has escuchado la reunion acabar ? - pregunta cortésmente inclinando la cabeza hacia un lado para oír mi respuesta.
- Claro que sí , representante jefe. ¿ Quiere que se lo demuestre ? El señor ha dicho , repitiendo sus palabras , " como siempre si tenéis alguna duda habrá algún representante jefe en vuestra sección " y ha concluido con su halagador y refrescante saludo " que trabajeis bien " - contesto imitando , esta vez con voz inocente , sus palabras.
- Enhorabuena Claris , te has memorizado bien las frases de la despedida - me da una palmadita en la espalda y me echa una mirada haciendome ver que lo dice con doble sentido. ¿ Por qué siempre me pilla ?
- Dicen que tengo buena memoria - me encojo de hombros mostrándole una sonrisilla.
- Y también que eres la primera en salir de las asambleas . ¿ Nunca te escucharás a terminar una ? - contesta una voz a mi espalda. No tengo la necesidad de volverme para saber que es él.
- Me quedé hasta el final la primera vez. Todo un logro , deberías de felicitarme hermanito .
- Impresionante - mueve la cabeza de un lada a otro divertido.
- Poneros en su sitio que vienen los demás por favor - ordena amablemente el representante jefe poniendose más serio y dirigiéndose especialmente hacia mí. Resoplo retrocediendo unos cuantos pasos mientras los demás se colocan a mi alrededor.
- Buenos días a todos , hoy nos toca trabajar en el bosque. Unos cuantos apenas se internarán en él , mientras que otros sí lo harán. También necesito a algunos que se suban a los árboles. Recoger todo lo que se pueda comer , tenga el aspecto que tenga, desde una fruta hasta una nuez. Tenemos tres horas exactas para hacerlo , tras las cuales nos volveremos a encontrar aquí con lo que hayais conseguido. Os quiero por grupos de dos mínimo . Podeis empezar.
Mi hermano viene a juntarse conmigo , pero tras echarle una mirada , da media vuelta y tira del brazo de mi madre.
Satisfecha , miro hacia el bosque con una sonrisa. Sin pensármelo dos veces y ante miradas desaprobatorias , corro con toda la velocidad que me permiten mis piernas hacia su interior.
Las pequeñas ramas se parten bajo mis pies , las hojas crujen , y la maleza azota mis manos y mi rostro durante la carrera , pero no me detengo. Entrecierro los ojos para evitar el viento y zigzagueo entre los árboles . Noto como mi pelo se mueve al correr y mi respiración se vuelve agitada. No importa , sigo corriendo. Me siento como si estuviera saliendo de la cárcel. Porque así siento que es mi vida , una prisión que me atrapa y no me deja ser feliz.
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AL LÍMITE
General FictionUn día más en el paraíso. Recién empieza la tarde y todos durmiendo la siesta. Tengo ganas de moverme . Pero me tengo que contentar con agitar la pierna una y otra vez. Me siento atrapada . Me da miedo pensar que, después de la ceremonia , estaré...
