J: Vaya... bueno ahora sí podemos hacer un plan para que deje a Nop por ti-.
F: Por el momento no quiero hablar del asunto-.
J: Sí que estas de mal humor-.
F: No mentía cuando lo dije-.
J: Bien, te dejamos que camines al salón, siéntate cerca de Becky, quieres?-.
F: Sí, lo haré-.
Efectivamente al llegar al salón me senté junto a ella.
F: Pretendía ignorarte pero ya que te ves especialmente linda hoy decidí sentarme junto a ti
Alguien se paró junto a mí y se limpió la garganta.
*Este es mi lugar-.
F: En serio? Tiene tu nombre? No, siéntate en mi lugar amigo, no te pongas niña.
Se quedó callado y se sentó dos asientos más atrás.
B: Wow, vienes distinto-.
F: No quiero que me fastidien el día de hoy, los lugares son libres, que nosotros nos asignemos el lugar es otra cosa-.
B: Hiciste la tarea?-.
F: Claro, los Chakimha somos dedicados al estudio y... otras cosas-.
B: Qué cosas?-.
F: Ya verás
Dije pícaro y coqueto
F: Por cierto, hoy nos juntaremos de nuevo en casa de Jim para ensayar por última vez el dueto, me pidió que te dijera-.
B: Oh... ok... supongo que... llegaré con Heng como aquella vez-.
Y de pronto se me ocurrió hacer una prueba, quería identificar
cómo se ponía Becky cuando hablaba de Freen; el fin de semana estuve pensando que de verdad la forma en la que sabía cosas de mí y demás, no era la cosa más normal del universo, algo pasaba en la cabecita de Rebecca Armstrong y quizás no volvería a ser chica de nuevo, pero tenía que saber lo que había ahí.
F: Freen me llamó ayer
Volteó a verme en seguida y se puso atenta.
B: Y cómo está?-.
F: Aparte de loca, bien, conoció a alguien.
Agachó la mirada y vi cómo apretaba el lápiz en su mano.
B: Me da gusto, espero que él valga la pena-.
F: Bueno, sí creo que esa persona puede valer la pena
Seguía sin verme a la cara
F: Becky, todo bien?-.
B: Eh si, si claro, todo está bien-.
F: Te pusiste rara de pronto-.
B: Te dijo algo más?-.
F: Le conté que te habías subido a su auto.
Volví a tener su atención.
B: Oh dios, y qué te dijo?-.
F: Rió y dijo que estaba bien, que podía pasearte en él todo lo que quisiera, te manda saludos, específicamente a ti, no mencionó a nadie más, dijo: me saludas a Armstrong
Sonrió de oreja a oreja.
B: Bien, salúdamela de vuelta-.
F: Lo haré-.
Y tuvimos que guardar silencio porque el profesor hizo acto de presencia.
Cuando llegamos a la cafetería me senté en el mismo lugar que antes, esperando que ella también se sentara a mi lado como la ultima vez, oh grandes expectativas, claro que se sentaría al lado de su tonto novio.
