40.- Fantasma

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Stella Black

Los chicos habían vuelto a clases después de su castigo, estaba en casa tomando un café junto a Sirius y Remus, después de la reconciliación con Sirius el hablo con Remus y así llegamos al día de hoy.

Hablamos de cosas que recordamos de nuestros tiempos en howgarts, bromas, peleas, de todo.

–¿Recuerdas esa vez en la que fuimos al bosque prohibido y vimos a Stella y Regulus y les lanzamos piedras para separarlos?– preguntó Sirius hacia Remus

Mientras yo trataba de hacer memoria de ese momento, y... lo tengo, ya lo recuerdo, tomo un pedazo de pan y lo lanzó a Sirius recibiendo que me vea feo por eso.

–Así que eran ustedes, ¿están mal de la cabeza? Nos pudieron haber herido

–Fue culpa de los celos de tu hermano, a pesar de que estaban peleados te celaba demasiado

Rodé los ojos y apesar de tratar de contener la risa fue imposible y los tres estábamos riendo, desde pequeña James me celo con Regulus, pues ya que era mi mejor amigo pasábamos todo el tiempo que podíamos juntos.

– También recuerdo una vez en la que hicimos enojar a Minnie demasiado, fue justo antes de la pelea...

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Era un día tranquilo en Howgarts, Stella iba saliendo de su clase de historia de la magia, la cual cuenta la historia de todo lo que ha pasado en el mundo mágico y como han llegado a ser lo que son.

Al salir se encontró a su hermano y los amigos de este con un gato en manos para asustar a su querido amigo "quejicus" o mejor dicho, Snape

–¿Qué hacen con ese gato?

–Stell, ven, queremos asustar a quejicus, ¿puedes meterlo a su habitación?

Stella asintió y tomó al pequeño gato en brazos y como su hermano mayor pidió, lo llevó al cuarto de Snape, salió y una vez que estuvo con su hermano algo hizo un pequeño clic en su cabeza

–¿De donde sacaron ese gato?– preguntó Stella

–Ah... de los pasillos–  le respondió Sirius sin preocupacion mientras se alzaba de hombros y su amigo Remus llevaba su mano a su boca mientras negaba con la cabeza

–Mierda... porque no lo pensé antes

–Chicos... en howgarts no hay gatos... ese gato era McGonagall, recuerden que se puede transformar

Una vez que Stella terminó aquella frase vieron como McGonagall salía de los dormitorios de los chicos de slytherin e iba directo a ellos, todos rápido y sin pensarlo empezaron a correr.

Se abrieron las puertas de la sala común de slytherin, Sirius salto por el sillón, Peter tomó una bolsa que estaba en la mesa de a un lado de los sillones y los otros tres siguieron corriendo, McGonagall claro iba tras de ellos.

Al llegar al patio iban un poco cansados pero les faltaba poco por llegar a su objetivo, su escondite, la torre de astronomía, los hermanos Potter se encargaban de aventar o hacer a un lado a todos los que estaba en su camino, hasta que Peter se adelanto con ellos y dejó caer todo lo que había en la bolsa por accidente... manzanas, libros, ¿ropa? Y muchas cosas más, cosas que provocaron que Sirius resbalara y con sus piernas se llevara a Remus, el cual, tomó de la camisa a Peter y este jalo a los hermanos Potter, ellos habían hecho la frase "si caigo te llevo conmigo" realidad.

Minutos después McGonagall estaba ahí viendo aquella cadenita en el suelo y dispuesta a darles su castigo

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–¡Oh si! Ese día fue increíble

–¿Increíble? Estuvimos limpiando por un mes entero los baños, fue horrible

Se quejo Remus y a lo lejos se escucho una voz que dejo sorprendidos a todos

–Aún tengo manchas de cosas que había en esos baños por mi cuerpo

Era una sombra que se veía a lo lejos, pero poco a poco salió a la luz y se pudo ver quien era

–No es cierto, ¡vete de aquí demonio!

Grito Sirius y por otra parte Remus estaba boqui-abierto, poco a poco tomó fuerzas para pararse pues por la sorpresa no podía y una vez que lo hizo se acercó a la persona, intentando pasar su mano por su cuerpo, siéndole imposible, ahí se dio cuenta que no era un fantasma, estaba vivo, su amigo James Potter estaba vivo, rápido sin pensarlo se abalanzó sobre el y le dio un abrazo, al separarse cierta persona comenzó a pegarle en el pecho a James.

–¿Estas loco? Te haces el muerto y me dejas, ¿que pasa por tu mente? Tu hijo se quedó sin padre

–Yo también te extrañe Sirius, y por cierto, pegas como niña pequeña

Dijo James mientras reía y abrazaba a su mejor amigo, a unos metros de ellos Stella los veía con lagrimas en los ojos y una pequeña sonrisa

–¿Seguirán con su orgullo de niños pequeños e inmaduros? ¡Pídan perdón!

Hablo Remus haciendo que los dos hermanos rieran y negaran con la cabeza

–Hicimos eso hace tiempo, Rem, yo estoy vivo por ella, ella nos salvó

–¿Nos?– preguntó confundido Sirius y cierta chica pelirroja se hizo presente

–Claro, no les iba a dejar a mi esposo solo para ustedes

–Ah, tenías que aparecer, yo pensé que ya sería feliz con mi mejor amigo

–Luego peleas por James, Sirius, lo que no entiendo es como Stella los salvó ¿que hiciste?

Preguntó un muy confundido Remus y Stella río y se puso de pie para hablar

–Bueno... hay una poción que hace que las personas se transformen en otras... digamos que dos mortifagos la tomaron y estuvieron en el lugar y hora equivocada siendo James y Lily

Stella se alzó de hombros y ahí estaba de nuevo el Sirius boqui-abierto que hubo cuando salió James

–Después de todo si hay un poco de maldad en ti

–¿En mi? Pff, que tonterías dices Sirius, pero no nos enfoquemos en eso, la cosa ahora será decirle a Harry...

¿Potter o Black?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora