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- ¡Daniela! - gritó Jack sacudiendo a la chica.

- Oh, vamos Jack, faltan tres minutos para que suene la jodida alarma, déjame dormir... - susurró Dani sin abrir los ojos.

- ¿Qué no recuerdas que día es hoy? - preguntó Jack tomando el móvil para desactivar la alarma.

- Es un día como los otros, quizá hasta peor... - contestó la chica poniendo la almohada en su cabeza.

- De todos modos, tu madre entrará más o menos... - la puerta del dormitorio se abrió - ahora.

- ¡Feliz Cumpleaños! - dijo Bárbara entrando.

- ... -

- Dani, vamos, despierta - Daniela abrió los ojos fingiendo que recién se despertaba.

- Hola... - suspiró.

- Feliz cumpleaños Dani - sonrió la madre.

- Gracias... - susurró desanimada.

- Ya... Levántate que tienes que ir a la escuela - dijo Bárbara y se fue. Daniela se empezó a vestir.

- ¿Por qué estás así? Desde hace unos años en tu cumpleaños te pones muy triste, se supone que tienes que estar feliz - dice Jack.

- No me gusta mi cumpleaños - responde Dani.

- Tú siempre me has vigilado, supongo que sabes que pasó hace 7 años en mi cumpleaños - contestó algo dolida.

RECUERDO DE JACK:

Era el cumpleaños de Daniela, apenas se despertó corrió al cuarto de sus padres, pues como toda niña estaba emocionada por sus regalos, pero no los encontró allí, corrió al cuarto de su hermano pequeño, quizá se despertaron y lo fueron a ver, ella no encontró nada.

- ¿Mami? ¿Papi? - gritó buscándolos.

- Cariño... - aparece su madre desde el jardín, Daniela se extrañó por ver a su madre llorar.

- ¿Qué pasa mami?

- No pasa nada amor... - contesta su madre secando sus lágrimas.

- ¿Donde está papá? ¿Y Carlos? - preguntó Dani, pues ni su padre ni su hermano se encontraban en la casa.

- Ellos... Salieron a dar un paseo... - mintió notablemente, pero Daniela era una niña, no notaba esas cosas.

- Ah... ¿Y cuando vuelven? Recuerda que tienen que estar aquí antes de las doce - sonrió la niña haciendo referencia a su fiesta.

- No lo sé... Pero no creo que lleguen...

Desde ese día ni Daniela ni yo vimos a su padre ni a su hermano, años después su madre le dijo, muy por arriba, que su padre se enojó con ella y decidió irse y llevarse a su hijo, dejándolas solas.

FIN DEL RECUERDO

- Dani, él era un idiota - dijo Jack intentando consolarla.

- Sí, un completo idiota - suspiró, agarró sus cosas y se fue, no quería desayunar y mucho menos lidiar con su madre. Había llegado unos quince minutos antes de que suene el timbre, así que se sentó en un banco y empezó a escuchar música con sus auriculares. Diez minutos después Nika se sentó a su lado.

- Hola, cumpleañera - sonrió la chica, Dani bajó el volumen para escucharla, charlaron por un rato hasta que tuvieron que entrar. En clase ella realmente no prestó atención, este peculiar día del año Daniela solía estar casi como ausente, su cuerpo estaba, pero su mente divagaba por alguna otra parte. Sus amigos sabían esto, desconocían las razones pero notaban el ánimo de Daniela cambiar drásticamente solo ese día, así que no la molestaban, sabían que necesitaba su espacio y no le charlaban demasiado.

- ¡Dani! Espera - gritó Vic, Dani se giró y le sonrió.

- ¿Qué pasa?

- Yo... Te quería dar algo - sacó de su bolsillo una pequeña caja, la cual le dio a Dani - Feliz cumpleaños.

- No tenías porqué molestarte - dijo ella, Vic le dio la caja, Dani la abrió y vio un hermoso brazalete - Vic, es precioso...

- Como tú - Dani lo besó.

- Te quiero mucho - le dijo con un abrazo.

- Y yo a ti - contestó - Ve a casa, que ya es tarde - sonrió Vic, se despidieron y cada uno se fue por su lado. Apenas Dani llegó a su casa oyó voces desde la cocina "Sabe que no me gusta festejar mi cumpleaños ¿Por qué lo sigue haciendo?" se preguntó mentalmente, decidió que lo mejor sería ir a su cuarto sin que la vean, cosa que hizo.

- Jack ¿Estás ahí? - preguntó aburrida de la tarea.

- Claro, pequeña.

- Hey, ya tengo diecisiete, no soy pequeña - protestó ella.

- Lo siento, siempre te dije así - sonrió él.

- Aja... Jack

- ¿Qué?

- ¿Hay vida después de la muerte?

- Te gusta curiosear - rió - no, los fantasmas no existen.

- Oh... Sinceramente confiaba más en la existencia de los fantasmas que en la de los ángeles, o Dios - dijo ella.

- Me toca preguntar a mi. ¿Por qué no vas con todos?

- Te dije que no me gusta festejar mi cumpleaños.

- Entiendo que te entristezca, pero es tu familia, ellos te quieren y vinieron para estar contigo. Entiendo que es difícil cuando tu padre es el primero en romper tu corazón pero el tiempo no cura una herida infectada sin un médico, quizá tienes que dejar de pensar en eso y dejar que te quieran - dijo Jack, Dani solo se le quedó mirando.

- ¿Dices que deba salir? - preguntó, Jack asintió.

- Sabes que no te lo diría si no pensara que te hace bien.

- Lo haré... - suspiró - Jack, te quiero mucho - confesó.

- También yo pequeña, ve y disfruta un rato.

Daniela pasó con sus familiares, esta vez sabía que tenía que sacar los recuerdos de esa fecha y concentrarse en el presente, donde todo sería mejor si ella se lo proponía.

Mi ÁngelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora