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- ¡Jack! - Dani saltó a abrazarlo apenas lo vio. - ¿Qué a pasado? ¿Por qué no te vi en más de una semana? - preguntó apurada, Jack la miró confundido - ¿Jack? ¿Estás bien?

- ¿Dani? - preguntó él.

- Jack, me estás asustando - Jack rodó los ojos, Dani lo miró un segundo y dio un paso atrás.

- ¿Doy miedo? - sonrió torcidamente, a ella se le erizaron los pelos.

- ¿Qué mierda te pasa? - insistió, pero no consiguió respuesta - Tú no eres Jack - aseguró.

- Quizá tengas razón... - Dani cayó al suelo, viendo todo negro.

{...}

- Dani, levántate, por favor... - Dani abrió los ojos y vio a al parecer Jack, se alejó inmediatamente. Estaba en el suelo, en una habitación pequeña y con poca luz.

- Aléjate - dijo Dani con miedo - ¿Quién mierda eres y dónde carajo estoy?

- Dani, soy Jack...

- ¡La verdad! - interrumpió.

- ¿Qué te hicieron? Mira, te aseguro que soy yo - dice él confundido - Tranquila, me hicieron lo mismo... No sé que lugar es este ni porqué estamos aquí - dijo Jack sentándose en el suelo.

- Hace una semana no te veía... - susurra.

- Más de eso, estuviste dormida diez días, temía que no despertaras - Dani lo abrazó y él la sentó arriba suyo - Te extrañé.

- También yo - suspiró ella - ¿Por qué tienes moretones en todo el cuerpo? 

- No importa, importa que estamos bien ¿Sí? - Dani asintió.

- ¿Qué pasó? Me desmayé sin que siquiera me tocara... - recordó confundida.

- Sí, él puede hacer eso - contestó Jack.

- ¿Quién es él?

- No se su nombre, pero lo conozco, él es encargado de hacer sufrir, si a los superiores les desagrada alguien ellos lo matan, o peor... Los dejan aquí.

- ¿Qué? ¿Qué nos va a pasar? No me quiero quedar aquí para siempre. Quiero ir a casa - lloró Dani.

- No llores... - Dani se levantó y comenzó a golpear la puerta - Dani, no importa cuanto golpees, no les importa - suspiró Jack rendido.

- ¡Por favor! Jack, quiero a mi madre - siguió llorando.

- Juro que te voy a sacar de aquí - dijo él.

- ¿No nos darán comida? No comí en diez días - se quejó.

- Vendrán en unas horas... Creo, no tengo un reloj, pero siempre vienen de noche.

- Bien... ¿Qué es eso? - preguntó Daniela viendo una puerta que había pasado desapercibida al ser del mismo color que la pared.

- Es un baño. Hacen cualquier cosa con tal de mantenernos vivos... - dijo lo último para si.

- ¿Qué va a pasar? - pregunta Daniela acurrucándose en una esquina.

- Nos dejarán aquí... Luego de eso a ti te matarán - contestó Jack triste.

- ¿Y a ti qué te pasará?

- No lo sé... Quizá me manden al infierno, o quizá a un mundo vacío, es lo que normalmente hacen - alzó los hombros.

- ¿No haremos nada? No podemos quedarnos aquí así como así, tú... Tú tienes mucha fuerza, rompe la puerta - dijo esperanzada.

- Solo será para peor, nos encontrarán y nos harán cosas peores, no voy a arriesgarme a que te hagan algo - respondió él indiferente.

- ¡No! Jack, tenemos que salir.

- ¡No hay salida! ¡Morirás aquí! ¡No hay oportunidad! ¿¡Lo entiendes!? ¡No se que mierda hicimos para que nos enviaran aquí, y sí, probablemente fue mi culpa y tú pagarás por ello, pero aquí estamos y yo que tú solo me siento y espero lo mejor! - gritó Jack enojado.

- Pero... - Dani quiso decir que sí podían, que todo estaría bien, pero no, no había esperanzas, solo se quedó en su esquina, sin hablar hasta que se durmió.

Mi ÁngelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora