¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Duxo movía sus dedos con nervios, se mordía el labio con insistencia, temblaba y sentía su corazón acelerarse.
Alzó su vista y buscó a cierto castaño, lo vio del otro lado de la ventana de aquel café, el ojos dorados alzó sus pulgares para preguntar si estaba todo bien, con lo que Duxo negó ligeramente, Aquino rodó los ojos y sonrió ampliamente, tocando sus mejillas, indicándole al azabache que hiciera lo mismo.
Este sonrió de forma forzada y Aquino hizo una expresión de "Está excelente" mientras hacía un gesto de "Ok" con su mano.
Duxo pensó que estaba haciendo el ridículo y rio con honestidad.
Ese día tenía una cita, después de cagarla ya cuatro veces en los últimos meses, Aquino le había dicho que se tome un tiempo y volviera a intentarlo de nuevo.
Así que era la primera cita que tenía en semanas.
Y su cita estaba llegando tarde.
El oji-miel señaló hacia la puerta, haciendo gestos raros, para indicarle que ya venía, de inmediato, Duxo volvió a ponerse totalmente rojo y sintió que el aire le faltaba, al mismo tiempo que la puerta se abría y entraba, el chico le dedicaba una sonrisa vergonzosa, la mirada de Duxo no pudo evitar ir hacia sus piernas, expuestas por unos shorts que llevaba, sus zapatillas sonaron cuando se fue acercando a la mesa.
─ Disculpa mucho la tardanza ─ el chico hizo una reverencia ─. Tuve un problema con mi gata.
─ Oh, no llevo mucho tiempo aquí tampoco, no hay problema ─ respondió, con su mejor sonrisa ─ ¿Qué le pasó a tu gatita?
Con eso dio comienzo a una charla amena y que iba muy bien, Aquino los veía hablar, reír por los chistes tontos y suspiró de alivio, con una mano en el corazón, creía que finalmente Duxo estaba consiguiendo algo con alguien más, y por más que le dolía dejarlo ir, él lo merecía, por eso le estaba ayudando en todo eso.
Habrán sido dos minutos en los cuales no lo vio y lo dejó para que siga solo, y no sabe que podría haber hecho para cagarla tan rápido, pero tal como entró, el chico salió del lugar.
Al verlo, se volteó de nuevo hacia Duxo, abrió sus brazos hacia él.
─ ¿Qué mierda, Duxo?
El mencionado asintió avergonzado, pagó y salió rápidamente de ahí de nuevo, yendo hacia Aquino, con un mohín.
─ Hablé de ti ─ murmuró.
Aquino suspiró de forma pesada, y rodó los ojos.
─ ¡Duxo! ¿Otra vez? ¿Qué te digo siempre?
─ Que no se mencionan a los ex's en las citas con alguien nuevo.
─ Nunca, Duxo, nunca ─ él asintió ─. Ven, pasamos por el parque para tu café frío de consolación y a casa.
El azabache sonrió.
Aquino pasó un brazo sobre sus hombros y comenzaron a caminar a la par en silencio cómodo, hasta el parque, donde pararon por su café y continuaron el último tramo con un Duxo bebiendo una "porquería cafeinada" según el castaño.
Tirado en el sillón de la sala, mirando el techo, Duxo volvió a preguntar lo mismo que otras veces.
─ ¿Y si no estoy hecho para el amor?
─ Duxo, a mí me amaste bien, y nos fue muy bien. ¿Por qué no podrías hacerlo de nuevo?
─ Porque no eres tú, ¿quizás? ─ El castaño rodó los ojos, y siguió comiendo del cereal con yogurt que se había preparado durante la depresión de su ex novio ─. ¿Aquino, quieres volver conmigo?
Aquino en verdad quería.
─ No, Duxo ─respondió automáticamente y con desinterés. ─ Busca a alguien más, hay mucha gente dispuesta a estar con un chico tan guapo y maravilloso como tú.
Duxo sonrió con mera vergüenza.
Él siempre le preguntaba a Aquino si quería volver, pero el de ojos dorados siempre respondía que no, y por más que sabía el por qué, le dolía igual.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.