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~You've gotten dirty, angel...

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Neuvillette no salió de su habitación en dos días, dos días de llanto...nunca había llorado tanto, se repetía a si mismo que si se permitía amarlo podría perderlo.
Nunca podrían vivir felices, debería olvidarse de el y matar todos esos sentimientos.

Cuando dejó de llorar salió de su habitación a intentar hacer su trabajo, no había nadie que estuviera enamorándose de un humano, solo el.
Caminó sin rumbo con la mirada baja, se odiaba por haberse enamorado y se dirigió a un lugar en donde no había nadie, una casa abandonada que tenía un entorno muy relajante. La naturaleza intentaba consolarlo mientras el se sentaba en una piedra a pensar, su mente estaba angustiandolo más y más.

—Quiero un abrazo —Dijo en voz baja abrazando sus piernas y volvió a llorar.

Se sentía solo, preferiría no haberlo conocido nunca, sufrir de amor era tan doloroso que pensó que sería buena idea no volver a amar. Si en algún momento tenía la oportunidad de enamorarse de otro elegiría no hacerlo.
El amor duele, pensó sintiendo el consuelo de la naturaleza, veía a los pajaritos volar, los árboles lo cubrían con sombra como si la sombra fuese ese abrazo que necesitaba solo que en vez de darle calor le daba frío haciéndolo sentir vacío. 

Suspiró mirando sus manos, miró el cielo y se quedó en silencio callando también todos sus pensamientos. De pronto sintió como su cuerpo estaba cubierto con un abrigo, era el, lo había tapado y después lo abrazó.

—Déjame por favor, aléjate de mi.

—Neuvillette.

—Vete. No te necesito.

—¿De verdad me quieres lejos?.

Neuvillette lo miró mientras de sus ojos caían las lágrimas, era un llorón, negó con la cabeza y lo abrazó, lo amaba, no podía decir que no. Wriothesley abrazó su cintura y acercando su rostro al cuello del chico.

—No te quiero perder.

—Yo tampoco —Susurró acercándose a sus labios —¿Vas a salir corriendo si lo hago?.

—No, esta vez no.

Wriothesley sonrió y lo besó, Neuvillette sintió su cuerpo desvanecerse, estaba tan nervioso que podría desmayarse. Sintió una presión en sus labios, era un beso muy tranquilo y luego se separaron. Había mentido, quería salir corriendo pero prometió no hacerlo.

—¿Ves? No era tan terrible.

—Supongo.

El lugar era muy silencioso pero les transmitía una hermosa tranquilidad.

—¿Pasa algo?... —Wriothesley notó como Neuvillette solo quería evitar mirarlo a los ojos. —¿Te sientes mal?.

—No, es solo que...ese fué mi primer beso. Bueno segundo pero en fin, mis primeros besos fueron contigo.

—¿También tu primera pareja?.

—Todo, nunca me había enamorado.

—Wow...

Eso le sorprendió, en algún momento creyó que al ser tan atractivo había tenido muchas relaciones pero por alguna razón le alegraba ser quien le diera esos momentos, entonces entendió porqué actuaba así de extraño. Después de eso caminaron de la mano hasta llegar a un café, el mismo café en el cuál Neuvillette había intentado escapar sin pagar.

Estaban celebrando el inicio de una relación, su relación. Ambos sabían que estaba mal pero no podían evitar amarse, era su secreto. Eran felices juntos pero vivirían con miedo, una guerra interna y un debate de seguir lo supuestamente correcto o seguir al corazón, ellos eligieron al corazón.
Neuvillette estaba siendo demasiado feliz, con el paso del tiempo se conocían cada vez más hasta que empezó a invitarlo más seguido a su habitación, no hacían mucho más que estar acostados dándose besos, caricias y durmiendo, ahí podían ser libres. Si el cielo no era un lugar agradable ese era su paraíso. 

Amar significa matarte ||Wriolette Donde viven las historias. Descúbrelo ahora