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Es lunes por la mañana y toda la escuela tiene que escuchar las actividades que se realizarán en esa semana. Y como todos los lunes, un estudiante pasa a declamar algún poema y, como casi todos los lunes, Axl esta frente al micrófono declamando uno de los tantos poemas de Elinor Wylie.

Los demás estudiantes siempre le prestan atención y no por el como declamaba sino por su belleza. Muchos chicos y chicas miran a Axl como una belleza, pero nadie ve más allá de su físico.

En cambio, Kurt, que se encuentra hasta enfrente, pone atención a como declama el poema. Ve la sonrisa o el brillo de sus ojos cuando una parte del poema le gusta. Axl declama los poemas con tantos sentimientos, que cada palabra ya no es tan solo una palabra sino un sentimiento.

Le sonríe con dulzura, intentando que lo notará entre la multitud y así lo hizo, Axl lo veía de reojo de vez en cuando.

Ese día en especial, el clima es fresco. Pronto tendrán sus preciadas vacaciones de verano.

Axl, ha terminado de recitar el poema. Los directivos dieron la información de lo que harán esa semana, dando como noticia que se hará un pequeño festival de verano antes de salir de vacaciones, donde cada grupo hará una cosa diferente.

Muy pocos estudiantes fueron los que no se emocionaron por aquella noticia. Después de que dieran todos los informes, los estudiantes regresaron a sus salones para seguir tomando clases.

Antes de que todos regresaron a su salón Kurt se acerco a Axl dándole un pequeño sobre.

—Esta vez, no lo habrás hasta la salida. —Le dijo en un susurró.

Axl se quedo confundido, pero aún así le sonrió. Pero los dos tuvieron que regresar a su salón.

Al regresar al salón, miro el pequeño sobre, el decorado de flores con colores suaves daba un toque romántico y bello. Quiere abrir el sobre y descubrir que es lo que oculta, pero lo hará hasta la salida como se le ha dicho.

En cambio, Izzy mira el pizarrón desconcentrado, tanto que muchas veces le tuvo que pedir ayuda a Axl para que le repitiera algunas cosas.

—¿Qué te pasa el día de hoy? —Preguntó Axl por el extraño comportamiento de su amigo.

—Nada.

—No me mientas.

—No lo hago. No tengo nada, solo estoy cansado.

Pero esa explicación no lo convenció, aún así no siguió insistiendo.

Las clases pasaron y fue la misma situación para Izzy en cada una de ellas. Ni siquiera le preguntó a Axl porque Kurt se acercó a él.

Axl tomó de los hombros a su amigo al salir del último salón en el que estarían ese día.

—¿Qué es lo que te pasa? Tú no sueles distraerte en clase. —Pero Izzy no le hizo caso, pues mira detrás de él. Axl se dió la vuelta rápidamente,  viendo a un chico con una sonrisa en sus labios.— ¿Te gusta? —Preguntó sorprendido.

—¿Eh? —La pregunta hizo que Izzy lo volteara a ver.— No. —Nervioso respondió.

Axl río. —Eso es un sí. —Soltó su agarre, dándose la vuelta para ver mejor al chico.

Se trata de un chico bastante alto, su cabello teñido a rubio alborotado cayendo en sus hombros, en su cuello adorna un collar de cansado plateado que combina con el color café claro de sus ojos.

—¿Ahora te gusta cuidar jirafas? —Le preguntó divertido a su amigo, este lo miro mal.

—No, no me gusta. —Se nota un leve sonrojo en sus mejillas.

—Claro que si. Te sonrojas solo porque te lo diga. —Río.

—No. —Contestó serio.

El chico los volteó a ver con una sonrisa, puesto que logró escuchar algunas cosas. Izzy se apenó volteando a otro lado, mientras Axl, por su parte, le sonrió.

El colorado tomó la mano de Izzy y arrastras lo acercó con el chico.

—Hola. —Empezó la conversación Axl.— Le pasarías tu número a mi amigo. —Izzy se sorprendió por lo dicho y negó repetidas veces.

El rubio miro a Izzy y sonrió. —Claro. ¿Tienes donde anotar? —Axl asintió, sacando una pluma y una hoja. El chico le dio su número.

—¿Cómo te llamas? —Le preguntó Axl.

—Duff, díganme así. —Los dos asintieron.— ¿Y tú cómo te llamas? —Le pregunto a Izzy.

—Prefiero que me digan Izzy. —Respondió con nerviosismo.

Stradlin esta muy apenado, solo manteniendo su mirada gacha. Hasta que escucho que su amigo y el teñido se despiden.

—Me mandas mensaje. —Le guiño el ojo con coqueteria e Izzy sólo se sonrojo.

Axl rompió el pedazo de hoja donde estaba el número y se lo dio a su amigo.

—Su número para ti.

Izzy miro el pedazo de papel sonriendo.

—Si, de nada. —Soltó burlón.

—Oh, gracias, Axl. —Contestó, mientras sigue mirando el papel. Su amigo río por su actitud.

—¿Era por él que estabas distraído en clase?

—No estaba tan distraído y no.

Axl río. —¿Decirme que te repita algo de la clase cada dos segundos no es que estuvieras tan distraído? —Burlón preguntó.

—No.

Axl suspiro. —¿Cómo te va a soportar esa jirafa? —Volvió a decir burlón.

Izzy le dio un leve golpe en el hombro para que se callara, pero eso no logró que su amigo lo dejara de molestar por el comportamiento que tiene cuando le gusta alguien o el cuando esta con esa persona.

Los dos salieron del instituto, por todo lo que ha pasado a Axl se le olvidó por completo lo de la carta.

Cuando salió vio al rubio que lo volteó a ver con una sonrisa. Le regreso la sonrisa.

Kurt se le acercó con esa bella sonrisa que hace que se le formarán pequeños hoyuelos.

—¿¡Lo has visto!? —Pregunto emocionado.

—¿Eh?... ¿Qué? —Axl esta confundido por la pregunta repentina.

—Lo que te he dado. —Contestó con simpleza.

—Oh, no tuve tiempo. —Kurt lo miro con una expresión triste.— Pero lo puedo hacer ahora si quieres.

—No, está bien. Léelo cuando llegues a casa. —Axl sintió que Kurt esta desilusionado.

Kurt se fue del lugar con una expresión un poco triste, que hizo que Axl se preguntara que era lo que le había mandado ese día para que se haya ido de tal manera.

Tomó su mochila con rapidez y saco de ahí el sobre que le había dado. Izzy lo miro.

—Parece que no te gusta hacer caso. —Le dijo él, ahora, burlón.

—Viste como se fue, quiero saber que era lo que decía el poema de hoy.

—Se veía demasiado triste, parece que eres un rompecorazones, Axl. —Se burlaba de su amigo.

—Ya, ya. —Ve el sobre esperando abrirlo.

Izzy miro el sobre y para seguirlo molestando se lo quitó de las manos, echándose a correr.

Es muy difícil tener ese tipo de amigos.

𝘗𝘰𝘦𝘮𝘴 𝘧𝘰𝘳 𝘮𝘺 𝘣𝘦𝘭𝘰𝘷𝘦𝘥 ·𝘒𝘶𝘳𝘵𝘢𝘹𝘭·Donde viven las historias. Descúbrelo ahora