Eterno

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Hola tuvieron buen día?
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"Oye Aki-kun, ¿por qué estás tan enojado? ¿Qué hicieron esos idiotas de por allá?" dijo, apuntando al dúo de demonios que estaban discutiendo algo. 

"Esos retardados me lanzaron... Me lanzaron mierda a la cabeza", dijo mientras suspiraba el pelinegro.

"¿Qué?, no puede ser verdad. Pffft, yo..." La chica se tapó la boca para evitar reír, le parecía gracioso imaginar la cara de Aki y la situación, pero también le daba asco y pena por él.

"Déjalo ir o te pondrás más tenso de lo habitual. Mira, te invito unas botellas", dijo Himeno mientras señalaba un hotel. "¿Ahí debe haber algunas? ¿Qué dices, compañero?"

"Eso sería robar", Himeno solo se encogió de hombros y volteó la mirada. "Pero en serio, necesito un trago", la chica volvió a verlo y sonrió mientras tomaba su mano. "Eso quería escuchar, ¿qué estamos esperando? ¡Vamos!"

Con el grupo ya reunido, decidieron entrar.

"No dejaré que me usen como escudo humano, consíganse a otro pendejo", el rubio se cruzó de brazos luego de escuchar que él entraría primero junto con Power para ver si el demonio estaba en la entrada.

"No es una petición, es una orden. Métete ahí de una vez", Aki tenía un tono serio y autoritario, cosa que heló la sangre de Denji.

"Nuh uh, su futura presidenta Power no permitirá que la usen para ver el poder del demonio", agregó la demonio de sangre. Aki solo se frustró, poniendo su mano en los bolsillos, hasta que Himeno intervino.

"Oye tú, Denji, ¿no? ¿Qué tal si te doy un besito en la mejilla por matar al demonio?" Arai al instante se acercó y desaprobó la idea, y Denji solo la ignoró. "No me importa eso, no eres Makima y ella sí me da buenos premios, jejeje", esto solo hizo enojar a Aki aún más, quien sacó su mano y la puso en el mango de su espada.

Himeno actuó rápido y se acercó a Denji. "¿Y si te doy un beso de lengua?" Lo dijo en un tono coqueto y susurrándole, pero Arai logró escucharlo y apartó al chico de su maestra. "¡De ninguna manera, no permitiré que pierdas tu dignidad por este demonio!", el rubio esperó una reprimenda mental, pero no llegó nada.

"Supongo que... ACEPTO, jajaj", salió corriendo hacia el hotel siendo seguido por Arai, que le gritaba que no permitirá que deshonrara a su maestra, y Power, que quería saber qué le había ofrecido para cambiar de parecer tan rápido.

"Hombres, la mayoría cae ante mis encantos", dijo mientras caminaba hacia el hotel como diva.

"Déjate de juegos, Himeno. Acabemos rápido para poder reunir pedazos del demonio pistola", dijo Aki, quien ingresó caminando al hotel. 

"Aún ahora, ¿no puedes olvidar un segundo tu venganza?" Himeno suspiró y volteó la mirada, viendo a Kobeni que la seguía sin decir nada, y así ambas entraron al hotel.

La tensión entre los miembros del grupo es palpable mientras se preparan para enfrentarse al demonio en el Hotel Morín. Arai y Denji chocan constantemente debido al premio de Himeno, mientras que el peli negro intenta mantener la calma.

"¡Denji, deja de mirarme así! ¿Qué, acaso quieres una pelea?" Gritó la poseída.

"¿Pelear contigo? No sería justo, perderías en un abrir y cerrar de ojos, Power." El rubio solo ignoró a la poseída, no seguiría el juego... Bueno, no mucho tiempo, que si no se aburría.

"¡Ja! ¡Eso es lo que tú crees! Te demostraré quién es el más fuerte cuando estemos cara a cara con ese demonio", alardeó la demonio mientras creaba un martillo de sangre.

Aki solo suspiró. "Por favor, cálmense. Tenemos una misión que cumplir y no necesitamos distracciones".

Mientras tanto, Kobeni, con nervios y el corazón latiendo con fuerza, observa con atención, tratando de encontrar una manera de contribuir al equipo a pesar de sus propios defectos.

Memorias del corazónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora