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─ Primera lección:Hazle mimos. -la mujer señaló el pizarrón, el cuál contenía dibujos de Lucifer haciéndole cosquillas a Charlotte, algo infantil mostrarlo con dibujos, pero esa era la única forma de explicárselo a Lucifer, ya que era alguien que se distraía fácilmente-
─ ¿Cómo se supone que haga eso si apenas me ve y llora? -la mirada de aquel que antes había sido un Ángel era de tristeza profunda-
─ Segunda Lección: Gánate su confianza, pasa más tiempo con ella, pasea por ahí, ella te ama, pero tus sentimientos negativos hace que se sienta insegura contigo. -explicó con otro dibujo-
Ya había comenzado a hablarle sin formalidades, a Lucifer le molestaba ser llamado como "usted" se sentía viejo.
─ Bien... -no muy seguro, podría de su parte, el Rey haría de todo por su hija-
─ ¿Estás segura de que esto hará que Charlotte confíe en mi?
─ Dijiste que le gustaban los dulces, ¿qué mejor sería compartir manzanas acarameladas? Anda hazlo, pero ve felíz, si no, se sentirá insegura. -explicó, al mismo tiempo que se fué del lugar.-
Lucifer parecía pensar bastante lo que le había dicho la pelirosada, ¿cómo fingiría estar felíz? Eso ni el ser más idiota del infierno se lo creería.
"Deje de llorar, ahora. Si usted se derrumba ella también lo hará, si usted llora ella también llorará, porque ella siente que está mal, sea fuerte, no por usted, si no, por ella."
Sería fuerte, por su hija.
Suspiró fuertemente, llamando la atención de la pequeña Charlotte, la rubia miraba a el más grande con confusión.
Lucifer se acercaba a la pequeña niña con una sonrisa, se sentó junto a ella mientras sacaba una manzana acaramelada sostenida por un Palito de madera, empezó a comerla, siendo visto por la pequeña.
─ ¡Quiero! Quiero... -Lucifer miró a la niña que con dificultad armaba la palabra-
─ ¿Qué cosa, princesa?
Con sus brazos regordetes se impulsó para pararse, la pequeña señaló la fruta que seguía a medio comer en las manos de Lucifer.
─ Bien, pero primero dime, ¿cómo se llama esta fruta?
─ Umm... -la niña parecía pensar- ¿Ma...nzarina? -Lucifer carcajeó haciendo que la niña frunciera el ceño- ¡Dame!
─ Pequeña Charlotte, esta fruta se llama Manzana -dijo después de limpiar sus lágrimas por reírse tanto- repite después de mi:
─ Man-za-na -ambos dijeron- ¡Manzana! -la pequeña Charlotte ahora repetía correctamente la palabra- ¡Dame manzana!