Capitulo 21

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Irin

—Yo sí creo que tu hermana y Freen pueden tener un final feliz —dijo Noey dejando la bandeja de comida sobre la cama—. Quiero decir; todos tenemos etapas malas, Irin.

—Sí, Noey, pero ellas ya están comprometidas. Sé que se aman, no soy tan ciega como para no darme cuenta de eso; pero... tengo miedo de que alguna de las dos vuelva a salir lastimada.

—Ya son lo suficientemente grande como para resolver esas cosas, Freen se puede separar de Seng, Becky puede separarse de Ámbar —abrí la boca para hablar pero Noey me colocó un stop—. Porque no la ama, y sé que aprecias a Ámbar por como a tratado a tu hermana; pero si es cierto ese aprecio que le tienes, sabrás entender que no pueden estar juntas.

Tomé un poco del jugo de naranja para dejarlo como estaba antes. Me quedé pensando; y no llegaba a ninguna conclusión, mi cabeza parecía dar muchas más vueltas que la de la misma dueña. Y sabía porque me preocupaba tanto, temía de ver a mi hermana de nuevo llamando a una persona que la abandonó a las tres de la madrugada por sus pesadillas y llorando.

No quería eso de nuevo para ella, en cambio con Ámbar todo fue distinto, como hablaban cuando no estaban de acuerdo con algo; como sonreían cuando estaban juntas.

—Ella quiere a Ámbar —aseguré.

—Pero ama a Freen —atacó esta—. Y se ve en su mirada. Y Freen está igual de enamorada, ¿no viste como era en el hospital? parecían dos madres cuidando de su pequeño. Se aman demasiado.

Me senté en la cama dejando los pies en el suelo y asimilando las palabras de mi novia. Ella tenía razón, las miradas, las sonrisas tímidas pero al mismo tiempo arrebatadoras, como Becky simplemente dejaba de ser ella para convertirse en una versión que solo Freen conoce.

—Sé que estás preocupada —Noey se sentó a mi lado y me tomó de la mano—. Eres su hermana y te dolería verla con el corazón roto otra vez; pero así es la vida y si ella quiere arriegarse, ¿quién eres tú para interponerte?

Asentí, —Tienes razón. Hay que dejarla, y ruego porque no se esté equivocando, porque si a mi hermana le pasa algo... me desconozco, Noey —esta acarició mi cara con suavidad—. Me desconozco.

El timbre del departamento sonó, llamando nuestra atención.

—¿Esperabas a alguien? —le pregunté a ella mientras me paraba acomodando mi pijama.

—No, sabes que te avisaría, ¿voy a ver?

—Sí, yo me tengo que cepillar los dientes —esta asintió y fue a abrir la puerta. Entre para así hacer mis necesidades y cuando terminé, bajé casi corriendo las escaleras—. ¡Noey! Dime quien er... —cuando me detuve en la escalera y levanté la mirada, mi quijada se desencajó y mis ojos se abrieron como platos—. ¿Ámbar?

Esta sonrió alegre, —Hola, Irin. Que bueno volver a verte, ¿dónde está Becky?

—Bueno...

Y sentí que ahora sí que Lisa estaba en problemas, y en uno muy serio.

Becky +18

—Freen... —detuve o por lo menos intenté detener su mano pero esta era escurridiza—. Joder... no te cansas.

Mordió mi oreja, —No. Porque te quiero siempre —dijo de manera provocadora.

Busqué su mirada, con mi mano tomé de sus mejillas e hice que su boca quedara de pez. Saqué mi lengua y pasé la punta por aquellos hermosos labios. Las horas que teníamos en esta habitación de hotel no parecían ser suficientes; no sabíamos cuando podríamos detenernos y ahora más que nunca conocía el termino "insaciable", porque tenía a una tailandesa aquí que no me daba descanso.

Sweet Heart Freenbecky Donde viven las historias. Descúbrelo ahora