martina
☆ ☆ ☆
Me levanto, de mal humor como da día de mi vida, y quedo mirando el techo por unos minutos hasta que junto fuerzas para ir a bañarme después de anoche que recuerdo poco y nada.
Al salir encuentro a mi mamá con su peor cara, peor que la mía.
-Que desastre -dice ordenando mi ropa-, y ya va venir tu papá.
-Que tiene que ver, no va a venir a mi habitación a cenar.
-Igual Martina, no podés ser tan desordenada.
Ignoro y comienzo a vestirme mientras miro como ella acomoda todo.
-Mira como armas eso, te mando a hacer un repulgue de empanada y no sabes ni de dónde empezar -señala el cigarro y yo río-. No es gracioso.
-Soy hábil con las manos, ¿Viste?
-No seas mal hablada y sé hábil con el orden en vez de armarte un porro... internada vas a terminar.
Se imaginan, mato a todos antes de que me encierren por una boludes así.
Ella me ordena la habitación, guarda la ropa, limpia y perfuma todo para luego irse no sin antes decirme que me prepare temprano.
¿Enzo? No me volvió a hablar, pero cabe aclarar que casi que no era yo cuando le dije todo eso, más que nada cuando le dije que se vaya con otra.
Bajo a saludar a mi papá, que ya está con toda mi familia, y veo a algunos otros que también están con los suyos. Pero el que me interesa no está.
-¿Tenés jueguitos? -Mateo mira mi teléfono.
-No.
Si tengo, pero este es más chusma que en cinco minutos todo el mundo de entera de todo lo que hay en mi celular.
-¿Así que estuvo buena la cena con los de España de anoche? -Enzo se sienta en el respaldo del sillón luego de saludar a mi familia.
-¿Celoso? -camino a su par.
-No es competencia para mí una criatura.
Lo miro riendo sabiendo a quien se refiere. ¿Por qué todo el mundo cree que nos gustamos o algo asi? Nosotros nos conocemos desde hace años, cuando él llegó a Barcelona, me conoció en un entrenamiento que fui a ver con mi papá, y desde ahí se pegó a mi como chicle. Y yo solo lo acepté porque mi papá me obligó a ser amable.
-No te agrandes que tenés tres años más que él.
-Anda con él y fijate si es lo mismo que yo.
-¿Que me fije qué?
-Ya te voy agarrar a vos.
Le sonrío y él se aleja de mi.
-¿Que te dijo? -Leandro me mira.
-¿Vos querés que yo le cuente al mundo como estuviste con Madison? Que es una pibita y te cansaste de hacerlo con ella.
-Boludita, cállate un poco... ¿Te estás moviendo a Enzo?
-¿Vos te acostas con Madison?
Solo me mira y no dice mas nada mientras se aleja y vuelve a sentarse con su mujer.
La tarde pasa en familia y yo queriendo irme a cualquier lado lejos de la gente... soy tan ermitaña. Al caer la noche, y luego de la merienda, mi mamá me manda a cambiarme para cenar con mi familia y varios del plantel.
Busco en mi placard que ponerme, algo decente como para una cena medianamente formal, y no encuentro prácticamente nada así, yo solo uso ropa oversize y la ropa para salir se la saco a Madison, no hay ningún punto medio así que agarro lo que me parece que va ir bien.
