martina
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Hace un día llegamos a Argentina, luego de estar en Barcelona, para el partido de eliminatorias y el festejo de la última Copa América y de paso los dos años del mundial.
Todavía es de mañana pero todos decidieron amanecer a las ocho y hay que entretener a cuatro criaturas, así que Oli juega en la pileta con mis hermanos, Benja durmiendo en su mecedora y con mi mamá en los sillones.
Por mi parte, me levanté con el otro pie y no aguantando a nadie. No quiero escuchar a nadie, ver a nadie y cuidar a nadie pero soy madre y me tiene que valer la falta de sueño porque igualmente tengo que seguir con mi papel totalmente sola. En fin, una sonrisa en la cara porque nadie tiene la culpa.
-¿Te probaste el vestido? Yo quiero acompañarte algún día.
-Si pero le llevé los modelos que quería y vimos las telas recién, a la próxima vamos juntas... fui sola con Madi.
-¿Y el lugar?
-Enzo eligió, a mí me daba igual solo quería que tenga pileta -digo riendo-. Para terminar la noche ahí, el fin de mi vida sin ser casada.
-Ay no digas eso que siento que tengo sesenta años... y recién tengo 36.
-Pasa por tenerme a los dieciséis, casi diecisiete.
-Y te va a pasar lo mismo... a todo esto, ¿Y Madison?
-Y Madison anda por ahí, hoy la verás con Leandro y sus hijos cuál familia... la quiero matar.
-Dejala ser feliz si ella quiere estar con él, está perfecto... ya es grande y sabe lo que hace, ambos están solteros y pueden estar juntos.
-¿Y el quilombo que va a hacer la otra cuando vea que está con sus hijos?
-¿Vos pensas que va a atreverse a decir algo siendo que Madi tiene mensajes, audios y hasta llamadas de cosas que ella le decía cuando supo que estaba embarazada? Obvio no le conviene porque ella no va a querer quedar mal.
-Menos mal ya parí y puedo agarrar de los pelos a quien se haga la viva.
Me mira mal y yo riendo. Ella se toma tan en serio todo, yo no me ensuciaría las manos con gente así.
-Igual estoy enojada con Madison... le dije que hoy pasemos el día con Eva y Enzo chiquito, acá en casa, y me dijo ay no puedo.
-Madison no es tu gemela, ella también tiene su vida.
-Igual Eva me dijo que si venía, chau Madison.
¿Yo? Celosa mal.
Enzo me llama por Facetime y atiendo, lo primero que ve es a cierta chiquita tirándose de bomba del borde de la pileta y luego a mí con la mejor cara de sueño.
-Amor, son las nueve de la mañana... ¿Que hace tirándose en la pileta?
-Hacen treinta y cinco grados, Enzo... muero de calor porque ni siquiera hay viento.
-Si sé, ¿A qué hora se despertó?
-A las ocho casi, desayunó y se fueron a la pileta los cuatro... que se cansen así duermen la siesta.
-¿Ben?
Lo enfoco mientras duerme plácidamente en su mecedora mientras tiene puesto un gorrito y un body de Argentina... amo todo.
-Él desde la panza vive con ruido y música fuerte, mira lo acostumbrado que está.
Y si, si gracias a que yo salí de fiesta y tomé todo lo que encontré nos dimos cuenta de que él venia en camino. Claro que está acostumbrado al ruido fuerte y duerme como si nada.
