Capítulo 8

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Ella todavía lo recuerda, esa conversación que tuvo anoche con él, esas palabras que no creyó escuchar en su vida; su esposo del futuro, tiene su inmortalidad. Eso si que es algo que solo a un loco se le ocurriría decir, pues nadie creería algo como eso. Eso era lo que pensaba mientras terminaba de servir los platos enfrente de su esposo actual, con una mirada taciturna, algo que inquietó un poco a Nasa.

-¿Sucede algo querida? Te veo un poco seria desde que hacías el desayuno- ella no respondió, bajo un poco la mirada apenada, era bastante obvia con esas emociones, algo que no le gustaba mucho, sin embargo, al regresarle la mirada a Nasa, ahora decidiendo ocultar su mirada anterior para reemplazarla con una sonrisa que lograría engañar a todo el mundo.- Descuida mi amor, todo está bien, es solo que...- En esta momento estaba atrapada, ni sabía que excusa poner ahora, hasta que...- Es que me siento un poco sucia y no me he dado un baño.

La mirada preocupada de Nasa se desvaneció, para poner una cara blanca, y luego cambiar a unas cuantas risas nerviosas, pues no esperaba una respuesta como esa.- No puede ser querida. ¿En serio solo por eso pones una cara así?- Preguntó mientras cerraba los ojos para no ver como Tsukasa mostraba una mirada divertida para él, pero para ella, ya tenía pensado dejarlo sin besos por una semana mientras mostraba una sonrisa maliciosa.

Al terminar de desayunar, Nasa decidió ir a hacer las compras en esta ocasión mientras que Tsukasa se quedara en la entrada de los baños para atender los clientes mientras Kaname esté en la escuela.

Esa mirada, esa maldita mirada aún la recordaba, si, todavía no podía superarla, como era posible que esos lindo ojos color rojizo ya no tuvieran esa misma energía que antes. ¿Cómo fue que su querida esposa terminó de esa manera, su figura ya no era como antes, era más delgada y con su piel demasiado arrugada, sus dedos, totalmente marcados sus huesos estaban, ya ni parecían tener algo de vitalidad, no movía ninguna parte de su débil cuerpo, esos mal nacidos le hicieron algo de lo que él se enteró tiempo después, demasiado tarde para ambos. Nasa pudo rescatar su cuerpo, cargándolo hacia la salida.

-Mi amor...- Apenas lograba articular algún sonido, cuando empezó con esas palabras.- Por favor, salvanos de este infierno, sé que podrás hacer algo para cambiar nuestras vidas.- Al principio no entendía nada, hasta que vio como uno de los dedos de su esposa comenzaba a moverse de forma débil, señalando un estante pequeño, con un gran candado.- Debes destruirlo, lo que hay dentro es muy peligroso para todos, hazlo por mi.- Esas, fueron sus últimas palabras antes de que su mano cayera al suelo, significando que finalmente, Tsukasa Yuzaki, había muerto.

Cada noche tenía ese mismo evento reproduciéndose en su mente, recordándole qué debe hacer para salvarlos a todos, esa es la razón por la que está aquí, en el pasado.

Continuará...

Créanme estoy tratando de actualizar, espero que pronto acabe con el siguiente capítulo.

GHZ fuera.

Tonikawa. Una nueva etapaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora