Iguro tenía una vida como todas las personas, un trabajo estable, vivienda y una hermosa esposa...
" La reconocida Artista Mitsuri Kanroji ha sido asesinada, los oficiales encontraron el cadáver de la joven hecho picadillo en un contenedor de basura...
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Sanemi caminaba al lado de su amigo, el más bajo daba pasos lentos, trataba de controlar el mareo pero era imposible, "oh mierda" le había dado un besote al piso, Iguro limpio su rostro y empezó a sollozar como un niño.
- U-uh, odio mi vida, ya nada tiene sentido...- Frotaba sus hermosos ojos para tratar de no seguir con el drama pero su pecho se sentía tan adolorido, se suponía que iba a pasar un buen rato con los maestros pero ahora estaba haciendo el ridículo al frente de su colega, Sanemi se agachó y rio suavemente, no era tiempo para burlas pero al menos quiso mostrar que la acción del peligro le habia parecido algo infantil.
-De que hablas? Ven levántate, ya es hora de que dejes de jugar, vamos a tu casa Iguro, allí podrás descansar a gusto, no en este piso tan frío.-por primera vez en su vida Iguro se sintió apoyado de sanemi, o sea, no es que el chico no le mostrara su cariño, solo que siempre era ofensivo.
-Sanemi... -Susurro, el baja su vista para observarlo mientras empiezan a caminar con suavidad para no apresurar tanto al borracho.- ¿Que pasa contigo? Ehh?- Iguro le da un leve pellizco en el brazo, Sanemi gruñe pero rápidamente trata de calmarse.
-Solo estoy tratando de ser amable... - El joven puso su mirada en el camino, Iguro no dijo nada más, trato de cerrar sus ojos y cuando los abrió estaba en un taxi, se exsalto por ese cambio pero cuando busco con su vista a Sanemi, allí estaba, el joven miraba la ventana, ya era muy tarde y los dos estaban cansados, Iguro recostó su cabeza en el cojín y suspiro, pensó en cómo mitusri también estaría en el taxi con ellos, sus ojos se cristalizaron, trato de no ser tan obvio pero el conductor se dio cuenta de esto.
Con algo de preocupación el señor habló.- Joven, no parece encontrarse bien... Perdón por preguntar pero le ha pasado algo grave?
Algo grave...... Iguro se quedó callado. Sanemi no se metió en ese tema ya que no le habían preguntado a él. Esas palabras resonaban en su mente... "Algo grave..." Algo? Parecía como si lo estuviera minimizando, pero el señor no tenía la culpa, Iguro estaba mudo, no decía nada, su mirada estaba perdida y daba algo de miedo. Pudo sentir como alguien tomaba su mano de rapidez y la volvía a soltar. Se sobresaltó por ese acto tan repentino.. Pero Sanemi no había sido el causante... Seguro era ella... Iguro se puso recto y negó suavemente.
- No se preocupe... El alcohol me pone sentimental... - El joven limpió sus lágrimas y nuevamente cerró sus ojos, de fondo pudo escuchar como Sanemi y el señor hablaban de cosas triviales. Nuevamente estaba durmiendo.
"Cariño, oye... ¡Iguro! ¿Por que llegas así?"
-Uhg.... - El joven nuevamente despierta pero está vez estaba en el sofá de su casa, se sentó con cuidado y por el rabillo del ojo vio que Sanemi estaba dormido en el otro mueble. Se levanta aún con dificultad, se sentía fatal, el se acerca a Sanemi y le da una pequeño toque en el hombro.- Oye... ¿No te vas a ir?
Sanemi se despertó y frunció el ceño.- ¿No puedo quedarme descansando por un rato? No es la primera que vez que me quedo aquí. - Iguro suspira y levanta sus hombros dejándolo pasar, camina a rastras a su habitación encontrándose con una silueta que se lograba visualizar por el vidrio de su baño interno, se sorprendió ya que era muy tarde, quiso llamar a su amigo pero por alguna razon su lengua se durmió, una gota fria resbalo por su frente.
- ¿Mitsuri? - Dijo de la nada, no sabía cómo había pronunciando ése nombre si literalmente estaba paralizado en su cuarto viendo hacia el baño, se escucha como alguien camina y abre la ducha, "¿que carajos, Aún estoy tan ebrio?" se dijo para si mismo. Dio un paso y para su sorpresa uno solo basto para llegar a la puerta, con algo de duda la abrió encontrándose con... ¿Nada?- Que pasa... Cariño... Ya no quieres verme? - Hablo en susurros, se sentó en el piso del baño y recostó su espalda en la puerta.- ¿Estás enojada? Te prometo que no volveré a tomar...- De repente sintió un cuerpo ajeno recostarse en su brazo, trago fuerte, tenía un buen rato que no sentía la presencia de la difunta y eso le ponía los pelos de punta. Pudo escuchar la risita gentil de la chica, poso su mirada y allí estaba Mitsuri, no decía nada, solo observaba a Iguro con angustia pero a la vez confiada.
- ¿No te vas a ir verdad?... - hacía preguntas y no obtenía ni una sola respuesta, Iguro se sentía tan impotente, sabía que podría ser otra alucinación como sus otros encuentros.- ¿Por que no respondes? Acaso te gusta verme a si?... Mitsuri?- La mujer bajo su mirada y viéndolo con tristeza desapareció....
Estaré arreglando la falta de ortografía y las cosas que no cuadran.