Capítulo 09

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Si bien su último recuerdo antes de quedarse dormido en el asiento del copiloto fue estar en su auto a mitad de una carretera desolada en la oscura noche con un Kirishima que decía chistes sin gracia pasivo agresivos hacia su persona la vista que recibía esa mañana al despertar era completamente diferente.

Olía perfectamente el detergente de las sábanas recién lavadas con las que estaba su cuerpo cubierto, se sentó en la suave cama, luego de pasar tanto tiempo sentado en un auto lo sintió como la mejor forma de relajación.

El como llegó a ese lugar por otra parte era tan desconocido para su propio razonamiento, en lo primero que su vista se fijó fue en el gran balcón al otro lado de la habitación, a través de la puerta de cristal miraba a perfección el cielo azul, las hojas verdes y espesas de los árboles que bailaban en conjunto con el viento. 

Sus piernas se movieron hasta salir y recibir ese mismo viento en su cuerpo revoloteando su cabello, era un paisaje realmente hermoso desde esa perspectiva de su vista y el enorme lago no tan lejos de la casa lo dejaba maravillado.

- al fin despiertas - Su tranquilidad se vio irrumpida haciendo que gire sobre si mismo en unos cuantos segundos. - el desayuno está listo... a decir verdad estuvo listo desde hace mucho, ahora solo es una porción de comida fría - por lo general luego de ese comentario vendría una risa en tono burlesco hacia su persona seguido de unas cuantas bromas pesadas mas, lo cierto era que nada de aquello llegó, Kirishima lucía serio, mas de lo que creyó ver algún día.    

- ... como está tu padre - se aventuró a preguntar, después de todo fue la razón principal del por qué terminó en ese lugar y la principal causa del estado de animo que Eijio tenía en ese momento. 

- no seas metido y baja a comer tu comida fría-

Con Kirishima era como enfrentarse a una montaña rusa sin saber que vuelta te decepcionará o que bajada haría dar un vuelco a tu corazón y hacer que la adrenalina se dispare, realmente no quería iniciar una guerra y menos teniendo en cuenta que Eijiro estaba pasando por un mal momento.

Ambos descendieron a la planta baja en completo silencio siendo el alfa quien dirigía a Katsuki hasta la cocina donde efectivamente su desayuno reposaba en una mesa pequeña, en el camino miró a otras personas que seguramente eran parientes.

- debería irme ya - confesó ante la presión de ser observado en silencio por los otros invitados sin discreción alguna  - dónde está mi auto y la maleta que traía dentro, la necesito -

- ... tu auto...  se le fundió el motor antes de poder llegar y se encuentra por lo menos a cincuenta kilómetros de aquí, una pieza explotó y el repuesto demorara, estará listo quizás mañana por la tarde - 

Claro que pensó en gritarle unos cuantos insultos y reclamos, más sus palabras se quedaron atoradas en su garganta al ver a Kirishima irse sin siquiera regresarle la mirada o agregar algo más a la conversación.

- tranquilo, Eijiro es el más afectado con el tema de su padre -

Una voz suave y gentil acarició sus oídos haciendo que se calme, en cuanto las miradas de ambos conectaron ella le dedico una dulce sonrisa, el parecido de Eijiro con la mujer era único.

- es el menor y el único varón - ella continuó hablando mientras sus finas manos tomaban el plato de comida en la mesa y lo llevaba hasta el microondas - siempre fue su consentido, iban a pescar al lago cada fin de semana - lucía un vestido con un hermoso estampado de flores que le llegaba hasta los tobillos mientras que su cabello negro caía como una cascada por sus hombros hasta la cadera - ... aunque sus diferencias los separaron hace algunos años -

A que venia aquella charla, ni él mismo lo sabia; sin embargo, no se atrevía a interrumpir a la mujer, en silencio fue lentamente hasta sentarse en una silla del comedor y no bastó mas que segundos para que el sonido del microondas anunciara que el tiempo terminó.

NO ERES TUDonde viven las historias. Descúbrelo ahora