Su cuerpo despertaba lentamente, aun tenía los ojos cerrados, carentes de fuerza, podía escuchar el movimiento en la habitación, un par de personas entraron y una se quedó.
Pasaron algunos minutos, o quizás horas y la tensión de las últimas, desaparecía con el silencio estable de la habitación.
El día había perdido la cronología y aunque estaba oscuro dudaba que fuese de noche, quizá era la madrugada, podía notar lo que parecía ser Luz de Luna, entrando por la ventana a su derecha, tenue y confusa.
El peso de su presencia era palpable, la energía vibraba en toda la habitación y Asami no podía pensar mas que era una sola persona.
Los últimos años de su vida se desvanecían tan solo con la posibilidad de volverla a ver tan cerca como ahora. No quería abrir los ojos y descubrir que todo había sido la imaginación de su corazón roto.
" Korra? eres...tu?" El temblor en su voz era palpable, la duda, la esperanza... intentó levantarse para asegurarse de que sus ojos no estuvieran mintiendo y su mente estaba sana.
" No te levantes. Soy yo. '' respondió con una voz amable y suave, casi antes de un susurro. ''Solo quería ver que estuviesen bien. verlos" sus ojos brillaban con una tenue luz azul, y si mirada no podía ocultar el cansancio.
"pero estas en Estado Avatar... cuanto... puede hacerte daño?"
"Estará todo bien, no te preocupes"
Asami miró las facciones endurecidas de korra y no pudo evitar ver a su hijo en ella, esa inegable e innata entrega y amabilidad estaban ahi. Los engranajes en su mente comenzaron a gira.
"...que es esto... Cómo es que tú...'' Preguntó en voz alta, tratando de entender lo que su corazón ya sabia.
Korra solo sonrió "tendremos tiempo para hablar...descansa. Debo irme, te veré pronto"
Y así como así, Korra volvió a desaparecer.
Asami aun procesaba volver a ver y hablar con Korra, por muy breve que hayan sido. Miró a su hijo y el nombre vino fácil, años preguntándose a quien pertenecía, años escuchandolo, soñandolo... samuel. El shock se sentaba lentamente en su cuerpo, aun adormecido por el parto.
Asami se recostó intentando mantenerse despierta, tratando de entender, pero su cuerpo aún se recuperaba, no podía mantener los ojos abiertos y se rindió ante el cansancio.
.....
Hay dolores en este mundo que son indescriptibles hasta para el mas hábil de los escritores, esos que la mente confunde con los de alma, esos que se mezclan los traumas, esos que crees saber describir y se escapan de tus labios, de tu mente...asi se sentía Korra. Fuera de lugar y en lugar correcto al mismo tiempo, extraña en su propia tierra, la tierra y la gente que habia elegido llamar hogar.
En conflicto y los puños cerrados, de pie dando la espalda a la puerta de la habitación privada de Asami, tratanto de ocultar su frustración bajo un manto de delicadeza y calma.
Aún estaba desconectada de su cuerpo, de su mente...aún estaba ahí encerrada e inmóvil, esperando por ella, esperando su oportunidad para volver, su mente aún estaba ahí.
Los pasos silenciosos y firmes de Irho hacia eco en su pecho y sin poder evitar el veneno en su boca hablo sin esperar.
" no me interpodre entre ustedes..." susurró con los dientes apretados, evidenciando el conflicto en su mente. Las grietas de la fachada estoica eran evidentes con el paso del tiempo y estaban apunto de reventar.
" korra... " Su tono, siempre tan insoportablemente calmo, le hervida la sangre.
Como hacerlos entender, sin perder la cabeza, que entendía porque la habían olvidado, que sabía el porque, que podía ver los hilos del destino en su camino y que aceptaba todo lo que pudiese pasar, pero que no dejaba de doler, que intento no guardar la esperanza no verlos juntos, que se sentía traicionada aunque ninguno la había traicionado realmente.
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Mi peor error
FanfictionEl día anterior a que korra se entregue a zaheer ella y asami duermen juntas y se declarar su respectivo amor. Asami entra en panico, abrumada por todo esto besa a mako y korra los pilla korra, la pelea las destruye y asami huye, desapareciendo del...
