25. No me des la mano

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Presión.

Korra sentía una presión inmensa por volver a ser la joven 5 años atrás, pero la joven de 5 años atrás era inmadura, celosa, inseguridad de su lugar en el mundo e impulsiva, era descuidada y egoísta...era inocente.

La joven de hace 4 o 2 años atrás había cambiado tanto, tantas veces que no sabía si el resto la podría reconocer, especialmente porque los tortuosos años en que se vio obligada a desaparecer aún eran borrosos en su mente, aun tenían huellas en su alma, aún la perseguían en las noches tranquilas.

La joven que había desaparecido, era valiente... y en su lugar había regresado una mujer marcada por desición es ajenas, por jugadas ancestrales, pagando el precio de existir y ser el Avatar.

"no quiero hablar kya... porfavor"

"Korra... Necesitas externalizar todo lo que pasó..." Insistía la maestro agua, su mirada recorría las nuevas y viejas cicatrices en el cuerpo de Korra, ahora sumergido en un manantial natural entre las montañas de saofu. "No me has dicho nada más que fue difícil.... Que significa eso?"

Algunos recuerdos asaltaban su mente en espasmos tan dolorosos que su piel se recogia, sus músculos se contraía sin poder ver exactamente que la hacia reaccionar así.

"No! No necesito nada... no quiero a nadie cerca... dejen de... dejen..." otra vez los recuerdos violentos y dolorosos la en volvían y la dejaban ver solo destellos de lugares oscuros, de cadenas y sangre gotear de sus muñecas, de las estrella y el profundo silencio que se extendía por horas. Luchó por mantener su respiración tranquila y relajar su cuerpo, pero le era imposible.

Con los ojos cerrados, al fun una clara imagen resurgía en su mente, los ojos rojos de aquella mujer, cuyo nombre no recordaba, la sonrisa tierna mientras cadenas pesadas asotaban su cuerpo, la risa liviana en un rostro angelical qué era todo lo contrario y el susurro cruel del placer al tenerla atada sin poder reaccionar.... todo por el bien de Asami y su hijo.

"qué regalo más cruel... no te parece Korra? dale un hijo que comparte tu destino solo para que se quede sola mientras tu estas conmigo para siempre"

La superficie del agua vibraba levemente, Korra mantenía los puños cerrados bajo el agua mientras la temperatura ascendía lentamente. En su frente una pequeña gota de sudor se formaba y la piel se su frente brillaba.

"Mi niña...ya no estás sola, Ahora, porfavor, relajate"

El labio superior de Korra tiritó y aún con los ojos cerrados, sus lágrimas caían.

" no me mientas! Si lo estoy Kya...estoy sola encadenada a esa..."

El silencio en entre las montañas, parecían respetar el dolor del Avatar y aún que el suave aire frío tocaba la piel de ambas y las criaturas al rededor parecían estar a la espera de algo mirando atentamente el cuerpo de Korra. El silencio no era solo la ausencia de palabras, o el ruido natural de la vida entre las montañas, era el dolor hablando a gritos.

Kya estaba incomoda, el calor en el agua iba aumentando dramáticamente mientras Korra mantenía los ojos, los puños y la boca cerrada.

"Korra... estas... estas subiendo la temperatura del agua, trata de tranquilizarte porfavor"

Los minutos pasaron y el agua parecía tragarse el sonido, Kya no podía moverse dentro del agua que había alcanzado su punto de ebullición, solo su capacidad de sanación la mantenían fuera de peligro, pero no podría durar más tiempo asi. Se atrevió a tocar a Korra para despertarla.

El avatar despertó con los ojos negros brillando, una luz carmecí al rededor y un suave azul.

"soy el duelo del pueblo que muere sin razon, el dolor de los corazones rotos, los momentos oscuros de la humanidad, la perdición y la desesperación en el cuerpo débil de esta vasija.."

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⏰ Última actualización: Jan 27 ⏰

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