Había pasado una semana desde la fiesta, a decir verdad, me encontraba de maravilla. A penas llevaba una semana siendo la novia de Billy, aunque Thiago se enojó hasta el punto de ignorarme, me daba igual; a la larga lo único que me importaba era mi felicidad.
Lexa revisaba la caja donde habíamos colocado todo lo que encontramos en la cueva. Ella con delicadeza tomaba las cosas y las ponía sobre el piso de mi habitación.
─ Somos una en un millón─ murmuró sin dejar de observar los objetos─ o más bien; dos en un millón─ sonrió
Lexa usaba guates de látex blanco, según ella, no quería tomar las reliquias con las manos sucias.
─ ¿Qué crees que sea esto?─ le pregunté al tomar el pequeño plástico que había sido rotulado con "USB"
Lexa se encogió de hombros y tomó su celular para luego escanear el pequeño pedazo de plástico que tenía en mi mano. El escáner de búsqueda era muy bueno y la luz verde que emitía hacía que se me dilatarán un poco las pupilas.
─ USB─ leyó Lexa en su celular─ Dispositivo de almacenamiento de datos que utiliza memoria flash para guardar datos e información...─ Lexa volteó a verme
Me encogí de hombros al no saber qué quería decir.
─ ¿Tienes una computadora? ─ me preguntó
A decir verdad, la generación de las computadoras había terminado bastante tiempo atrás, ahora ya no se utilizaban y hasta habían dejado de fabricarlas. Todo había cambiado desde entonces. Nuestra generación se caracterizaba por utilizas celular inteligentes, tabletas, pulseras electrónicas, lentes de realidad virtual y hologramas.
─ Creo que mamá tiene una─ le respondí─ era de mi bisabuela y por eso no la tira a la basura. '
Lexa ladeo la cabeza.
─ Entonces ve por ella─ me dijo y volvió la vista a su celular.
Asentí y me puse de pie.
Al bajar al primer piso, me encontré con Jack y mamá sentados en el sofá conversando.
─ ¿Podrían ser menos cursi? ─ dije en voz alta y ellos voltearon a verme.
Jack sonrió.
─ Luego─ me dijo.
─ En todo caso. ¿Necesitas algo? ─ Me preguntó mi mamá.
Asentí.
─ ¿Dónde guardaste la computadora? ─ Le pregunté─ La necesitamos con Lexa y es algo así como de vida o muerte.
Mamá se encogió de hombros.
─ No lo recuerdo─ me dijo─ ¿Ya buscaste en el desván?
Negué.
─ Ve tú─ le dije─ me da miedo subir.
Jack rió.
─ Tú cállate─ le dije y le saqué la lengua.
─Ellie, ve tú por ella─ me dijo mi madre.
¿Ella me había llamado "Ellie"?.
─ De acuerdo─ le dije de la manera más desconcentrada y volví a mi habitación.
Me encontré con Lexa en el pasillo y ella se veía pálida.
─ ¿Qué sucede? ─ le pregunté.
─ Él es Steven─ me dijo.
─ ¿Quién?
─ Steven, él chico de las fotos
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Estrella Binaria
Science-FictionImagina que tú amor platónico se enamora de ti... demasiado cliché, ¿verdad? Elizabeth Heras es conocida por siempre querer encajar, por hacer lo imposible para que otros la acepten y eso, a veces causa heridas internas, de esas que es imposible s...
