Es lo que en algún momento soñé.
Vivir contigo.
Soñar contigo.
Crecer juntas.
Dormir y amanecer a tu lado.
Formar una familia.
Tantos sueños que creí eran compartidos, tantas promesas que ahora solo son murmullos en el viento. Momentos que ahora solo son un mar de recuerdos.
Me fui y para ti fue un abandono, pero, ¿quién realmente abandono a quién?.
Hacia meses que no teníamos una conversación real, hacia meses que no me mirabas a los ojos, tenía tanto tiempo desayunando, comiendo y cenando sola, que el comedor dejo de servir.
Mi almohada se convirtió en un paño de lagrimas, un testigo silencioso de lo mucho que te extrañaba.
Tu hora de llegada era algo que dejó de ser importante.
Tus salidas de fin de semana eran algo que ya no me perturbaba.
Yo no te abandoné, tu me dejaste primero.
Me creíste tan segura que dejaste de poner atención a nuestro amor. Olvidaste los detalles, dejo de importarte los compromisos que tenías conmigo. Las veces que llame, que te busque, que estuve para ti y no te diste cuenta. Lo intente, rescatar nuestra relación se volvió mi prioridad, encontrarme en tus ojos y descifrar tus pensamientos, saber que me querías, que aún algo por mi sentías. Ver tu sonrisa que solo era mía. A nada llegué, te busque mil veces, pero rechazo fue lo único que recibí de tu parte.
Ahora que no estás, ahora que otra persona ocupa tu lugar. Me doy cuenta de lo mucho que entregué y lo poco que recibí.
A veces el amor no basta y menos cuando es unilateral, cuando en una relación solo uno de los dos esta remando, solo uno de los dos se está esforzando.
Lo hice, físicamente te deje. Pero tenía mucho tiempo que tú me habías abandonado.
Holaaa!
Este shot tiene nombre y apellido, tiene dedicatoria y un triste
