Enloqueciste mis aguas con tus rayos, que electrizaron mis partículas de oxígeno por lo tanto no pude respirar, y de hidrógeno así que me empecé a secar. Mis aguas de mar, normalmente eran quietas,serenas, no hacían caso de los hechos a su alrededor pues se mantenían centradas en su propia labor. Hasta que llegaste.
Y mí tranquilidad ahuyentaste, me mareaste, todo el mar de mí cabeza quedó en completo desastre con la tormenta que causaste. No sé si me asusta o me enamora, que alguien pueda cambiar mí estado en menos de una hora.
Pero no confío en tu revolución, porque a pesar de tanta éxtasis yo no manejo está situación. Me temo que quienes habitan en mí mar, también estén mareados o un poco ahogados de tu atrevida forma de adueñarte de algo que no pertenece.
Abrazo tu naturaleza vibrante como un bebé de meses, y todo mí sistema se estremece. En un instante todo tu ser desaparece, resplandece de nuevo la calma y mis mareas ya no lucen alborotadas, adoraban su naturaleza tranquila antes de que llegaras, aunque ahora están esperando ser sacudidas de nuevo por tu fuerza adoptada.
//Frustracióndegomita//
