El último grano de arena cae,
¿En el reloj o en el desierto, quien sabe?
Ya han pasado miles de años,
O de horas en el mundo de la espera y demora.
Ya no se sabe qué hacer ahora,
Si asustarse porque ya es tiempo,
O salir a buscar los granos que se volaron en el viento.
Pero, ¿devolverlos al desierto o al reloj?
Devolver cada segundo vivido,
De quién sabe qué, porque mirando el reloj
Uno no hace nada más que perderse en el conteo,
O cada presente consumido en la ignorancia
De las cosas sin relevancia, como lo es mirar
Un reloj de arena mientras el desierto desaparecía
Como si se esfumara toda la sangre de nuestras venas en tan solo un día
El último grano de arena me fue otorgado en la mano, Apenas cabía y me temía desperdiciarlo
Pero como podría?
Si ya tenía mí decisión preparada
Se lo dí al reloj, esperando que se reiniciara y me devolviera el desierto
Pero no lo hizo
Porque una de las tantas cosas que no vuelven además del tiempo,
es su pariente, el querido "momento".
Pero cómo es posible? Pensé
Si elegía el desierto no iba a disfrutarlo sin tiempo,
Pero porque en un goteo tan preciso,
Se me olvidó hasta en dónde piso,
Y dónde estoy parada, ya no hay absolutamente nada.
Estoy en el aire, sin raíces ni pasado
Finalmente entendí que lo que perdí,
Fue la consciencia
Y me volví una desubicada de la realidad
Perdí un mundo entero por centrarme
En lo que se va primero, creí que sería el tiempo,
Los años, pero no fue eso, sino lo que tuve
Y en dónde estuve
"El desierto volverá, el tiempo no",
Eso no es cierto, ambos se van, sin dejar rastro
La diferencia entre sí, es que uno se debería disfrutar
Obligatoriamente, y el otro, observarlo brevemente
El primer grano de arena.
Primer día de vida. Primer momento despierto.
¿Tener en mente el tiempo o salir a disfrutar el desierto?
¿Echarle un vistazo a los años perdidos para evitar el fracaso, o irte con tus seres queridos, disfrutar las pertenencias y todo lo que dura menos que un suspiro?
