Capítulo 5

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No pude pegar ojo en toda la noche, no sabía ni que hora era. Mi cabeza sólo pensaba en una cosa. Tenía una cita con un chico. Era la primera vez que tenía una cita y que salía con un chico que no era Rick.

Me levanté como pude de la cama y me alisté para ir al instituto.

- ¡No puede ser! - gritó el histérico de mi amigo.

- Calla, nos están viendo todos - le tapé la boca con mis manos.

- Como voy a callar ante tal noticia. ¡Mi mejor amiga tiene una cita! - seguía alzando la voz emocionado.

En este momento me estoy arrepintiendo de decirle sobre la cita con "el chico hermoso".

- Vale, sí, tengo una cita, pero por lo menos intenta que sea algo entre tú y yo, no entre el instituto y nosotros.

- Lo siento, pero ahora mismo no sé cómo reaccionar. No me lo creo. La chica ocupada al fin sacará un rato de su tiempo para salir con un chico - decía cada palabra asombrado.

Yo tampoco me lo creía, nunca había hecho otra cosa que no sea trabajar, estudiar, estar con Ma o estar con Rick. Es cierto que muy pocas veces, contadas con los dedos de las manos he salido de fiesta con mis compañeros y amigos de clase y me lo he pasado genial, porque cuando salgo, salgo. Pero mi vida no suele salir de esa monotonía. No sé si esto cambiará el rumbo de mi vida de algún modo.

- Y, ¿qué vas a hacer? ¿Sabes dónde te va a llevar? ¿Sabes que te vas a poner?

- Eh, no, no y no.

- Vaya, pues empezamos mal, my girl.

- Oye, gracias por los ánimos, sabiendo que es mi primera cita.

- Bueno, lo siento, sabes que yo te ayudo en lo que sea. Pero si no sabes dónde te va a llevar, ve por el camino casual, pero elegante.

- Y eso en mi idioma qué quiere decir.

- Pantalones anchos casuales, con un corsette arreglado y casual, y unas deportivas blancas cómodas que combinan con todo.

- ¿Sabías que tienes un gran gusto para la moda?

- Mi arte sólo la expando para quién merecen mis conocimientos.

Reí ante su comentario. Estuvimos bastante tiempo hablando sobre "el chico hermoso", la cita y el fin de semana. Después nos despedimos para irnos a nuestras casas. Cuando llegué comí con Ma y luego realicé unas tareas.

- Ma, ¿te puedo hacer una pregunta?

- Claro, mi luz.

- ¿A qué edad empezaste a hablar con chicos de manera más sentimental?

Mi abuela se reía ante mi pregunta como si estuviese recordando esos tiempos.

- Era más jovencita que tú, en aquellos tiempos había muy buenos mozos que nos cortejaban a mis amigas y a mí. Claro que yo era la más cotizada de todas ellas, era muy hermosa.

- Sigues siendo hermosa Ma.

- Mi luz, tan linda, pero los tiempos se los echa una encima y pasan muy rápido. Recuerdo que había un jovencito que me mandaba cartas, otro que me mandaba flores y otro dulces.

- Ma, ¿cuántos pretendientes tuviste?- pregunté sorprendida.

- No recuerdo exactamente cuántos, pero eso al fin y al cabo no debería importar. No depende de la belleza, sino de la personalidad. Y de todos ellos sólo uno se llevó mi corazón.

- Mi abuelo.

- Así es, pero antes me hice con él un poco la de rogar, encima de que tenía varios pretendientes para elegir y él tenía a las suyas, no le iba a dejar el camino fácil. Consiguió pasar todas las pruebas y él dijo que yo pasé las suyas. Lo único que sabía es que por muchas personas hombres o mujeres que nos encontremos en nuestra vida, siempre encuentras a la persona idónea, sea tu alma gemela o sea el amor de tu vida.

Él es mi primer amor... #wattys2024Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora