Los dos caminábamos agarrados de la mano, viendo cómo la nieve caía del cielo.
- Se ve tan bonito- dije admirando el paisaje.
- Hermoso lo que ven mis ojos- dijo él, pero sabía que no lo decía por la nieve.
- Dijiste que algún día vería la nieve, que casualidad, que justamente sea hoy. - sonreí.
- Parece que la vida nos aprecia demasiado a los dos, como para hacer nuestro momento mucho más especial.
- ¿Pediste un deseo? - pregunté intrigada.
- Lo iba a hacer, pero me di cuenta de que ya se cumplió.- dijo mirándome fijamente de los ojos a mis labios, lo que hizo que me sonrojara.
Él paró y tomó mi cintura haciéndome girar para estar frente a frente. Sonreíamos al mirarnos. Levanté mi mirada al cielo, sabía que me seguía mirando. Tomó un pequeño copo de nieve y lo posó en mi nariz. Reí ante su gesto. Yo intenté hacer lo mismo y justamente cuando iba a tocar su nariz, volvió a acortar las distancias y me besó nuevamente.
- Sé que puede resultarte muy precipitado, pero quiero hacerlo ahora.
- ¿Qué ocurre?- pregunté preocupada.
- Desde que te conocí, he sentido una gran conexión contigo, una muy especial, que no sentí nunca con nadie. Es como si encontrara a mi alma gemela. Pienso que tú también pudiste sentirlo. Hemos estado saliendo por varias semanas. Hemos estado conociéndonos. Y aún nos queda mucho más. Porque nunca se termina de conocer a alguien. Siempre puede sorprenderte con algo nuevo. Y tú Joy Brenes, eres una chica increíble, que quiero tener en mi vida. Por eso, quiero preguntarte algo.
Él retrocedió unos centímetros e hincó rodilla en el suelo.
- ¿Me harías el hombre más afortunado del mundo si aceptases ser mi novia?
No sabía cómo tomarme eso. Lo único que tenía era miles de pensamientos rondando mi cabeza y las emociones disparadas. Sólo podía decir una cosa.
- Sí, Tadeo, acepto ser tu novia.
Él cambió su cara de nervioso a uno emocionado y contento. Se levantó del suelo rápidamente y me alzó a sus brazos dándome vueltas.
- Ahora mismo no puedo expresar todo lo que estoy sintiendo. Me haces el hombre más feliz del mundo. - decía abrazándome con fuerza.
Luego de un pequeño paseo, volví a casa, él me dejó en la puerta de mi casa. Era bastante tarde. Hacía mucho frío y la nieve caía aún más fuerte. Él se despidió de mí y dejó un corto beso en mis labios. Para después dirigirse a su auto. Yo entré a casa y estaba gritando de la emoción por dentro. Todo estaba oscuro así que supuse que se habían ido todos y que mi abuela estaría en su habitación.
Llegué a mi cuarto y me tiré a la cama, recordando lo que acababa de pasar y convenciéndome de que no fue un sueño. Estaba muy emocionada. Tengo novio. Tengo mi primer novio. Y no es más que Tadeo Liversmisk. El chico que me gusta, que me hace sentir miles de cosas. Estoy tan contenta. Ahora mismo siento como fuegos artificiales estallando dentro de mí de la emoción. Me costó dormirme pero finalmente lo pude lograr.
A la mañana siguiente, desperté un poco rara, con una sensación extraña. Luego recordé lo que ocurrió ayer. Quería pellizcarme para saber si no fue un sueño, quería que alguien viniese y me gritase, ¡Estás saliendo con Tadeo, él es tu novio!
Tenía las piernas como gelatinas, a penas me podía sostener en pie de tantas sensaciones que mi cuerpo sostenía.
- ¡Joy Brenes, señorita, usted y yo tenemos que hablar! - Oh, no, mi felicidad acababa de bajar de la nube al ver a Ma enfadada.
- ¿Qué sucede Ma? - dije suave para apaciguar la situación.
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Él es mi primer amor... #wattys2024
RomanceJoy es una joven que ha sufrido mucho, a pesar de ello trata de ver la vida con más optimismo aunque esconda su tristeza tras una sonrisa. Todo cambia cuando conoce a la familia Liversmisk. [COMPLETA]✅
