Capítulo 6

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- ¿Enserio?- me miró con cara de reproche.

- ¿Qué?

- Él te invita a un restaurante, lo rechazas y tú le llevas a un parque de atracciones.- me dice Rick reclamando.

- ¿Qué tiene de malo?

- My girl, no se te ocurrió algo más original que eso - se echó la mano a la cabeza con disgusto.

- Oye, que lo sencillo y lo típico a veces es más divertido que cosas nuevas que luego sabes que no te van a gustar - traté de justificar.

- Ya, pero por lo menos vives la experiencia. Nadie de este instituto seguramente tenga tu oportunidad. Es decir, de encontrar a alguien que le lleve a un restaurante de lujo y que seguramente él te iba a invitar. En vez de eso, de aprovecharlo, decides llevarlo a las atracciones y a comer en un puesto de comida.

- Lo dices como si hubiese hecho algo malo.

- No es hacer algo malo, sino ser tonta por haber perdido esa oportunidad. Yo no la hubiese desaprovechado, encima de que como gratis, como de lujo.

- Sí, pero las porciones eran tan pequeñas que ni sentías que habías comido lo suficiente como para satisfacer tu apetito.

- Ya, pero comer en un puesto puedes hacerlo muchas veces, en cambio en un restaurante de lujo una vez cada tres mil años - seguía reprochando.

Rick, sólo se quejaba desde que le conté lo de mi cita, me estaba arrepintiendo de haberle dicho, a lo mejor si perdí una oportunidad de comer en un sitio lujoso, pero sólo quería ser yo y mostrarme como soy y estar en un lugar cómodo, divertido, para soltar riendas y poder abrirnos de manera más comunicativa, algo que sucedió. Y los dos la pasamos bien.

No aguanté más los reproches de niño berrinchudo de mi amigo, asi que dije que me tenía que ir porque tenía que llevar a Ma al médico, algo que no era mentira, pero la cita era más tarde, pero necesitaba despejarme.
Caminé a la parada de autobús y llegué a casa, no tenía ganas de estudiar, estaba muy cansada, ya que el sábado llegué tarde de la cita y el domingo estuve todo el día trabajando. Pero me puse poquito porque la semana de exámenes estaba acercándose. No sé qué pasó pero del cansancio me quedé dormida estudiando.

Mi alarma sonó, tenía que recoger mi habitación y prepararme para acompañar a Ma al médico.

- Ma, ¿segura que no quieres que entre contigo a la consulta?

- No te preocupes mi luz, prefiero hablar con el doctor tranquilamente y que me haga los estudios correspondientes.

Ma entró a la consulta y se llevó bastante tiempo, porque tenía que hacerse unos análisis y recoger los resultados de otros que se hizo.

- ¿Qué te ha dicho el doctor?

Su mirada tornaba triste cuando salió de la consulta, pero al verme cambió su expresión, tenía la sensación de que me miraba con mucho detenimiento y con sus ojitos medio aguados.

- ¿Ma?- llamé su atención.

- Dime mi luz.

- ¿Qué te ha dicho el doctor? - volví a preguntar.

- Oh, dice que los resultados han salido bien, pero debido a mi edad tengo que tener más cuidado.

- Entiendo, ¿sólo eso? ¿No ha dicho algo más?

- No, eso solamente.

- De acuerdo, entonces vamos a casa para que descanses.

Tomamos el bus y llegamos a casa, era tarde. Pero preparé algo de cenar para mi abuela y para mí y luego nos fuimos a descansar cada una a nuestras habitaciones. Antes de ir a la mía, dejé un beso en su mejilla y la tapé con una sábana.

Él es mi primer amor... #wattys2024Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora