-SLURPEE!-

229 4 2
                                    

----------------HARRY'S POV----------------

"Los días pasan y yo solo sigo esperando a que sea jueves"

Por alguna loca razón decidí faltar a la universidad, no lo hago con frecuencia pero creí que lo necesitaba. Las cosas en mi mente no surgen como deben surgir. Siento ese cosquilleo de mariposas que la gente normal la siente en el estomago pero a diferencia de mí, yo la siento en la cabeza, es la primera vez que siento esto y puede que sea algo lindo, pero confuso.

Lo único que necesitaba ahora era que llegase el día jueves, a partir de aquel entonces que decidí ingresar al club de repostería, solo esperaba por martes y jueves.

En ese entonces, oigo el sonido del timbre, ¿Acaso era...? ¡Sí! Era él, el único que toca desesperadamente el timbre.

— ¿Y tú qué haces aquí? ¿No se supone que deberías estar en clases? —pregunté mientras él entraba y se echaba en el sofá.

— La misma pregunta me hago yo. —respondió mirándome de pies a cabeza y colocando sus pies sobre la mesa de centro. — Al menos yo me he cambiado, tú sigues en pijama.

—Tú solo te cambiaste porque vendrías. —añadí, acomodando las zapatillas que éste había dejado tiradas al momento de alzar los pies.

— ¡Sabes que eso no es cierto! —respondió él rotundamente. —Bueno... Tal vez solo un poco. —admitió finalmente. —Escucha, necesito que te vistas, debemos comprar las cosas necesarias para la fiesta.

— ¿Y qué de malo tiene esta ropa? ¿Acaso no te agrada?— bromeé.

—Harry, son de las tortugas ninjas... — contesto él, dándose el tiempo de voltear a verme pero sin dejar de textear con su celular.

— ¡Oye! —refuté. —Es muy cómodo...

Al salir de mi habitación, ya cambiado me percaté de que Cody no estuviese comiendo de los ingredientes que había comprado con anticipación para el jueves en el club de repostería; ya que si bien es cierto, algo que Cody ama es probar de los postres.

Me dirigí a la sala y allí seguía él, jugando videojuegos mientras hablaba por el teléfono

— Entonces quedamos así ¿ok? —decía con cierto todo discreto. — convénsela de ir.

— ¿Tienes nuevos planes? —pregunté intentando que me dijera de que iba esa conversación con aquella persona que hablaba.

— ¡No! No, claro que no— respondió finalmente después de darse cuenta que estaba detrás y sus ojos se tornaran completamente negros. Guardo su teléfono en el bolsillo y se colocó su casaca cogiendo las llaves de la casa.

El supermarket quedaba muy cerca, así que decidimos caminar un poco; al fin y al cabo solo iríamos a comprar unas cuantas cosas como snacks y bebidas para el sábado al celebrar el cumpleaños de Andrew.

Supuestamente organizaríamos una fiesta sorpresa y ¿por qué no aprovechar este día para hacerlo? Queríamos hacerlo lo más rápido posible ya que ellos podrían llamar en cualquier momento; aunque a decir verdad, todos ellos ya deberían estar saliendo de clases. ¿Cómo es posible que ya sea tan tarde?

°°°

— ¡Ya estoy aquí! Pero aún no te veo. —dijo Cody pegando su mano en el teléfono para evitar que Harry pueda oírlo. — ¿Dónde estás?

—ok ya fue suficiente. —gritó Harry tras arrancharle su celular. — ¿Me vas a decir a que va todo esto?

—Es solo... ¡hey mira! —dijo Cody apuntando a una rubia que estaba comprando uno de esos batidos helados que te dejan nublado el cerebro. — Es ella ¿verdad?

— ¿Qué? — apenas pudo decir Harry, mientras Cody lograba quitarle su celular de las manos. Harry no se movía por nada hasta que su compañero le pregunto...

— ¿No iras?

—No, yo no podría...—tartamudeo Harry.

—Vamos ¡invítala a salir!

— ¡Que no! — volteó a decirle. — ¡vamos a comprar los snacks! —dijo despegando su mirada en ella.

—Bueno... si no vas tú entonces iré yo. —anunció el rubio con decisión, haciendo que Harry de un sobresalto.

—Oye ¡no!— exclamo Harry después que Cody diera los siguientes pasos. —Yo... yo iré.

Dando pequeños pasos, pasos no seguros; Harry fue hacia ella, mirando a nadie más que ella. Él podía sentir nuevamente ese molestoso cosquilleo, pero claramente esta vez no era en la cabeza ¿Era en el estómago? ¿Mariposas en el estómago? Aún así resultaba muy difícil para Harry, tanto así que no podía diferenciarlas.

—Hola...—se decidió a decir. Harry ni siquiera entendía porque se sentía tan nervioso. Ya había hablado con ella anteriormente, claro que las conversaciones eran demasiado cortas; tan cortas que ni merecían llamarse "conversaciones". Tal vez era porque esta vez sería oficial; iba a invitarla a salir.

— ¡Harry!... —volteó Sasha sorprendida—hola. —dijo seguido de una tierna sonrisa. —Que... ¿Qué haces por aquí?

—Ahh...pues estaba comprando algunas cosas con Cody. —voltea intentando señalarlo, pero él ya no está. — que debe estar por ahí. — dijo apuntando a otro lado.

—Aquí tiene su batido —interrumpió el vendedor — son cinco dólares.

—Gracias—responde mientras sacaba su billetera del bolso y le entregaba el billete.

— ¡Muévete! —se escucho detrás, proveniente de alguien quien había empujado de Sasha haciendo que esta derramase la bebida helada justamente sobre Harry. Lamentablemente esta ya no estaba más aquí, quien sea que haya empujado, ya se había ido.

— ¡Oh por Dios! Lo siento tanto. — sobresaltó Sasha. — No fue mi intención hacerlo. — se podía notar lo avergonzada que estaba, estaba hablando con él por fin, después de estar en pensando mucho sobre este momento y simplemente pasaba esto.

—Está bien. — trató de calmarla. — no te preocupes. Fue un accidente. —dijo él mientras se quitaba la casaca mojada e intentaba limpiarse con papel higiénico, a esto sumado la ayuda que le proporcionaba su compañera ya que ésta por alguna razón se sentía culpable. Tenía suerte que el liquido no había llegado hasta sus pantalones, eso hubiese sido muy vergonzoso.

Después de haber hecho todo lo posible con lo de su ropa y el líquido pegajoso; junto, tomaron asiento en unos pequeños bancos alrededor del parque, allí todo estaría más tranquilo, sin personas que tengan algo que lanzarle.

Puede que había llegado el momento de invitarla a salir, pero el simple hecho de tenerla en frente, le daba tanto miedo. Tanto era el nerviosismo que ni siquiera sabía si eso que sentía en las manos era sudor o era el batido ese.

—Y... ¿Qué es eso de lo que me ibas a hablar? —pregunto ella dudosa, así rompiendo el hielo entre sus miradas.

— ¡Oh! Claro — Harry estaba completamente nervioso; nunca se había sentido así antes, él había salido con chicas anteriormente y nunca había llegado a sentirse de esta manera; pero con ella... con ella todo era diferente y es por eso que decidió postergarlo; lo haría, la invitaría a salir, pero no esta vez. — Pues... este sábado organizaremos la fiesta de Andrew y será en mi casa. Puedes venir si quieres.

—De hecho... no conozco a Andrew.

—Yo te lo puedo presentar. —dijo él antes que ella se reúse a ir.

—Está bien. — sonríe —pero no prometo nada. —anuncia la chica tomando su bolso. Se despiden dándose un ligero beso en la mejilla y cuando ella está por tomar un taxi, voltea hacia Harry. — Nos vemos mañana en repostería...

BLUE JEANSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora