Cap. 26

1K 72 14
                                        

NARRA T/N

Estaba encerrada en mi habitación, estirada boca abajo en con la cabeza apoyada en la almohada, sin saber que sentir, hay tantas emociones encima, tantos pensamientos sin saber por dónde empezar, solo un montón de voces hablando a la vez, sin ponerse de acuerdo, pero todas con un mismo objetivo, yo, por desgracia ninguna es positiva, no es como que haya hecho algo bueno después de todo.

Siento que todo es mi culpa, de no haber sido tan… todo habría sido mejor.

Seguro ni Manolo, ni Henry me van a querer ver, mucho menos hablar otra vez, ni siquiera tengo alguien con quién hablar, todos tienen tan decidido lo que harán, en cambio yo, sigo actuando como una niña.

Desearía ser más valiente, pero no es así, me escondo en mi cuarto como si así las cosas se fueran a solucionar.

El crujido de la puerta hace que salga de mi miseria, girando mi cabeza para ver a mi tia en la entrada de mi habitación, mirándome con lástima en sus ojos, camino hacia mi cama, sentándose a mis pies, tocando levemente mis piernas en señal de apoyo.

- En el pueblo se dice que Henry y Manolo pelearon por ti - comienza hablando, haciendo que vuelva a apoyar mi cara en la almohada - palabras erróneas, ya veo - dijo antes de meditar por un segundo - me dices que paso exactamente - finalizó

- No sé por dónde empezar - dije, dándome vuelta en la cama, quedando está vez sobre mi espalda

- Podría ser por lo qué planearon tu con Henry, sería un buen inicio - dijo tratando de animarme a hablar, sin saber exactamente cómo iniciar

- ¿Resumen? - dije tratando de aplazar un poco más el tiempo

- Si así prefieres - dijo con tono serio

- Quería poner a Manolo celoso - admití mirando en otra dirección mientras lágrimas caían por mi ojos

- Y eso porque sería? - pregunto tratando de conseguir más detalles, me mordí la lengua para poder seguir hablando.

- Quería comprobar si es que le interesaba, aunque sea un poco  - dije mientras me hacía bolita.

- Ay mi niña - dijo antes de abrazarme contra su pecho, mientras yo lloraba, me sentía desconsolada, no era capaz de hacer nada más.

Estuvimos así alrededor de 15 minutos, el tiempo que tarde en calmarme, con ojos hinchados por las lágrimas, caí dormida.

NARRA HENRY

Me dolía la cara, me lo merezco, lo sé, casi no me importa que la gente me mire mientras camino a lo que pronto será mi ex hogar, aunque no puedo evitar sentir vergüenza, después de todo, no debí haberle sugerido a T/N que pusiera celoso a Manolo en primer lugar menos conmigo, después de todo se que lo sienten uno por el otro, ninguno lo disimula, pero tampoco parecen notar los sentimientos del otro.

Pero claro, aquí está el señorito para meterse entre medio, la golpiza me la merecía y acepto que lo volvería a hacer, después de todo pude besar a T/N, pienso mientras llevo mi mano hacia mis labios, al mismo tiempo que una sonrisa boba se me escapa entre los labios.

Llegó más rápido de lo esperado, por la expresión en la cara de mi madre asumo que se ve igual o peor de lo que duele, por lo menos se que su entrenamiento como torero funcionó en ese aspecto.

Sin esperar mucho mi madre me obliga a sentarme, se encarga de curar mis lesiones a la vez que me regaña, aunque no le prestó mucha atención, necesito pensar una forma de arreglar las cosas entre Manolo y T/N, sobre todo antes de irme, apenas tengo día y medio, un poco más, un poco menos , todo depende.

la melodía del amor (Manolo Sanchez y tu) (el libro de la vida)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora