Capitulo 3

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¡Hola! Es un agrado para mi escribir esta historia, ya que busco retratar una relación mas allá de lo romántico y cómico, por la misma razón este capítulo resulta ser más extenso en comparación a los anteriores.

Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Akutami Gege, creador misterioso de Jujutsu Kaisen.

Advertencias: Habrán diferentes opiniones y puntos de vistas así como palabras algo hirientes, por lo que, espero puedan congeniar con nuestros protagonistas.

Sin más que agregar, muchas gracias por seguir esta loca idea. Agradecería saber sus opiniones.

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"Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía"

(Maurice Maeterlinck)

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Durante el último año de estudio Yuuji, para su suerte se hizo de un buen amigo, uno algo alocado como un gorila, pero era un buen tipo después de todo. Si hasta incluso le agradaba a su tío lo cual era extraño de conseguir, ya que Sukuna pasó a ser muy desconfiado de todos ante las constantes amenazas que solía recibir de la pandilla que había abandonado y de vez en cuando, barría el piso con integrantes de ella cuando lo provocaban.

Por más que intentara retomar una vida normal, ellos se encargaban de joderlo en su trabajo con el único fin de armar un escándalo lo suficientemente ruidoso como visible para que, en este caso, el empleador decidiera desvincular bajo la típica excusa: "necesidades de la empresa".

Ningún lugar quería entre su capital humano a uno que pudiera perjudicar su imagen pública cuando en la entrada principal había pandilleros. Por más buen desempeño que demostrara, todo se opacaba por los conflictos externos que escalaban poco a poco.

De esa manera, Sukuna, perdió bastantes trabajos y la posibilidad de hacer un buen dinero para la universidad de su sobrino, del mismo modo, rumores negativos se expandieron por el barrio y el Dojo Itadori comenzó a perder sus estudiantes como también futuros programas pagados por el estado en apoyo.

Anteriormente, y tras una seria conversación, había logrado convencer a Yuuji de que estudiara y por último, obtuviera un título profesional. Pese a la negativa del menor que no se sentía realmente interesado en un futuro, al final cedió por la insistencia y frustración visible en el rostro de su tío.

Era en momentos así cuando Sukuna comparaba su pasado con la actitud de Yuuji, ambos se parecían demasiado, sin embargo, el menor era bastante más centrado que él a su edad. Siendo el adulto que era, se recriminaba por sus erradas elecciones esperando que su único familiar no siguiera sus mismos pasos.

Yuuji terminó aceptando, con la única condición que le permitiera tener un trabajo a medio tiempo, de alguna manera quería poder ayudar en el hogar. En primera instancia Sukuna se negó, consideraba que ese era su trabajo como jefe del hogar, pero ver el ceño fruncido de su mocoso junto a esa notoria expresión de enojo le hacía dudar, cualquier cosa menos estar de malas con Yuuji. Además, gracias a Todo Aoi, Itadori ya no corría tanto peligro y la peculiar forma de ser del amigo del de cabello rosa junto a su carisma, había servido para revivir el Dojo de su hogar volviendo a recibir aspirantes. Aunque eran pocos quienes asistían, resultaba ser su lugar de paz. Al igual que su padre, Sukuna había generado un fuerte vínculo en las enseñanzas de artes marciales y más si sus alumnos demostraban real interés.

Orgullo innecesarioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora