Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Akutami Gege, creador misterioso de Jujutsu Kaisen.
"La verdadera medida de un hombre no es cómo se comporta en momentos de comodidad y conveniencia, sino cómo se mantiene en tiempos de controversia y desafío"
(Martin Luther King Jr)
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Si era sincero consigo mismo, Satoru odiaba la simple idea de que Yuuji volviera junto a su tío, tenía miedo de quedarse solo en su departamento. Después de experimentar la dulce compañía hogareña que Yuuji le entregaba, siendo este tan adorable, en definitiva, no quería perderlo por nada del mundo.
En cierta forma también entendía que no era su decisión. Si Yuuji llegado un momento decidía volver por las suyas no podría negarse, puesto que era su elección, podría ser su novio, más no así su dueño y como tal, no tenía ese derecho. No sería el mismo egoísta de mierda que Sukuna fue con Yuuji.
Las semanas pasaron y entendió que su advertencia tuvo repercusiones que bien podrían haber sido positivas o negativas, dependiendo el punto de vista. Sukuna no hizo el intento de mediar con él o con su sobrino, simplemente predominó el silencio por su parte, su ausencia.
No podría importarle menos, era mejor sin su molesta presencia, sin embargo, era Yuuji quien terminaba decepcionándose cada vez más de su padrastro y Satoru podía notarlo por aquella triste mirada que intentaba camuflar bajo su usual sonrisa.
Bien le dijo que no hiciera el intento de acercarse a su solecito, pero ¿en serio Sukuna era tan obediente como para no imponerse? ¿Su orgullo era más importante que hacer el intento de disculparse? Se supone que Itadori era su razón de vivir, ¿no?
Durante una tarde, así como Yuuji vio de lejos a Sukuna mientras iba con sus amigos a la cafetería de Choso para consumir y organizar unos proyectos, su tutor también se percató de él pero a los minutos después.
Aunque el menor aparentaba calma mientras conversaba con los demás, sentía que todo a su alrededor de alguna manera se tornó demasiado silencioso, acompañado de un molesto pitido en el oído. La imagen del espacio en la cual se encontraba parecía distorsionarse y se volvía exageradamente incómodo, incluso sabiendo que estaba sentado en total tranquilidad, podría jurar que estaba cayendo en un vacío el cual parecía no tenía fin, como si su propia silla intentara de alguna manera, devorarlo.
No sabía si mantenerse aferrado de la mesa le era de ayuda o no, ya que sus manos estaban sudorosas.
Lo único que deseaba era que Sukuna no se acercara y a su vez, deseaba tenerlo a su lado. Contrariado consigo mismo al levantar la mirada en dirección a la calle, solo pudo ver la espalda de quién fuera su figura paterna desaparecer poco a poco.
Esa misma amplia espalda que tantas veces lo cargó de niño, esa misma espalda que tantas veces le sirvió para una reconfortante siesta simplemente, esa misma espalda que lo defendió incontables veces, desapareció.
Sonrió, no por gusto, sonrió porque sabía que la relación entre ambos se había arruinado por completo. Con total amargura nuevamente, se sintió decepcionado.
No podía negar que dolía, dolía mucho la distancia, dolía demasiado saber que Sukuna no hizo el intento por arreglar las cosas o como mínimo un simple saludo a distancia.
Una lágrima traicionera se deslizó por su mejilla. Mordió su labio inferior con fuerzas para volver a la realidad y dejar de soñar despierto.
¿Cuánto tiempo había pasado ya? ¿Dos meses? Tal vez más, no lo sabía y no quería molestarse en sacar las cuentas, la realidad era solo una. Sukuna era un orgulloso de mierda y como tal, no admitiría su error.
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Orgullo innecesario
FanfictionItadori Yuuji vive en una familia monoparental debido a que su madre falleció en el parto. Solo tenía a su padre, abuelo y por supuesto a Sukuna, su molesto tío. Con los años son solo Sukuna y su sobrino, todo iba bien hasta que intenta incorporarse...
