Taehyung
♥︎
Esta noche han pasado demasiadas cosas.
Puede que suenen a tonterías, pero... Jungkook dijo que me necesita. Le gustó mi idea de cómo buscar trabajo. ¿A quién engaño? Probablemente lo dijo por lástima: ahora que lo pienso, mi propuesta es bastante simple.
Quizá solo intentaba hacerme sentir importante, y yo, por supuesto, acepté el puesto. Ahora quiero arrepentirme: temo decepcionarlo.
Me obligó a terminarme todo el plato de pasta —"si quieres ser mi asesor personal de decisiones, tienes que comer", dijo—. Vaya nombre ridículo para un cargo. Estoy flacucho, lo sé; noté cómo se tensó cuando me cargó hacia el sofá durante ese juego tonto. Mi cuerpo ya se acostumbró a comer poco: hay días en que devoro hasta sentir náuseas y otros en los que una sola comida es suficiente.
Jungkook se autoproclamó policía nutricional; yo, asesor personal de decisiones; y Deji exigió un título también, así que la nombró coordinadora de risas y diversión. Sé que intenta ganarse su cariño y no me molesta. Ella merece un padre que la ame y proteja. Apenas lleva tres días aquí, pero se nota el esfuerzo.
El problema es— no dejo de pensar en cómo se sintieron sus brazos fuertes bajo mis piernas cuando me alzó.
¿Es pecado admitir que me gustó? Ese aroma a jabón fresco, la piel limpia, el cuello grueso y varonil... Me embriaga. Ahora, sentado abrazándome las rodillas en la esquina de mi cama, imagino pegar mi rostro a su cuello y aspirar, aspirar, aspirar hasta sentirme a salvo.
Detente.
Si alguien se enterara de mis pensamientos diría que soy un bicho raro, una aberración, y ese alguien por supuesto seria mi madre. Al fin y al cabo es mi tío político y me dobla la edad. Mi madre me tacharía de podrido por dentro, pecador digno de castigo.
Despierto sudoroso y agitado.
Los sucesos del día siempre acaban filtrándose en mis sueños, y anoche fue... vívido. Cabello negro, ojos de chocolate besándome con desesperación; viñetas de aquellas revistas cobrando vida. Sus manos grandes en mi cintura, mi cuerpo encajando contra el suyo, y luego... Bueno, digamos que me rompió de la forma en que lo hacen en esas fotos. He tenido sueños húmedos, pero nunca con rostro definido... hasta ahora.
¿Me hace eso un monstruo? En la iglesia dicen que los "maricas" son enfermos. Yo no siento ninguna fiebre, ni sangro por los oídos. Tampoco me veo como un monstruo, aunque deteste mi reflejo: demasiado flaco, labios gruesos, huesos que asoman, dedos largos, cabello imposible. Monstruo, no; nada, si, soy una nada.
Las sábanas están húmedas. Si no quiero una paliza, debo lavarlas antes de que mamá vuelva.
Y que conste: no me arrepiento de soñar con él. Mis fantasías —mis escritos, mis mundos— son lo único que me mantiene respirando, eso y Deji, porque por mucho que discutamos la quiero y siendo sincero temo que mi madre tenga el mismo destino que mi tia, ¿y que seria de ella?.
Bajo corriendo al patio de la ropa. Mientras restriego la tela, una sombra se proyecta detrás de mí.
—Buenos días.
El corazón se me desboca. Asiento sin mirarlo y froto con más fuerza.
—¿Necesitas ayuda?
Sí, Jungkook, ven a tallar una sábana bañada en mi semen porque soñé contigo.
Sacudo la cabeza frenéticamente.
Él se inclina para sacar algo del bolsillo. ¿Cómo puede lucir tan fresco? Treinta y cinco, treinta y cinco, me repito.
—Toma. —Me extiende un billete—. Pasa por el periódico cuando salgas del colegio; empezaremos tu tarea de asesor. Yo iré al mercado y, cuando regreses, trabajamos juntos. ¿De acuerdo?
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MI UNICO PECADO -JJK & KTH
FanfictionSoy timido, raro pero ese no es mi mayor problema. Mi mayor problema tiene treinta y cinco años, cabello negro y las estrellas en los ojos. ¿aun no comprendes? Yo tengo dieciocho. ¿Aun no lo encuentras grave? El es mi tio. ...
