Porquería.

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Lena caminaba a un lado de Diana por el parque. Estaba distraída mirando la graba blanca en el suelo mientras escuchaba el ruido que hacían sus pisadas.

- ¿Te gustó la película? - preguntó Diana después de un largo silencio.

- ¿Qué? - Lena apenas si la había escuchado.

- La película - repitió Diana, sonriendo.

- Oh, sí. Mucho.

- No estás pasándola bien ¿Cierto? - preguntó Diana deteniendo su caminar.

Diana era más alta que ella, así que para que Lena la pudiera mirar a los ojos, tenía que levantar un poco el rostro. El semblante alegre no se había borrado del rostro de Diana, aun cuando estaba recriminándole su falta de entusiasmo de una forma tranquila.

- ¿Por qué tienes esa impresión? - quiso saber Lena, ya que durante toda la cita había actuado normal.

Era hasta ahora que se le había permitido a su mente cuestionarse la situación con Kara. Era imposible que solo por cinco minutos de seriedad, Diana pensara que no estaba disfrutando.

- No pareces feliz - dijo la más alta - Te he estado observando.

- No he hecho más que sonreír.

- Tus labios sonríen, pero hay algo en tus ojos... pareciera que te preocupa algo.

- No me preocupa, eso solo que no entiendo... - Lena se llevó las manos a la boca segundos después de darse cuenta que las palabras habían brotado de sus labios - Lo siento. No es que no me esté divirtiendo. De verdad disfrute la película, y la comida fue deliciosa. Tu eres... - deliciosa no hubiera sido una palabra correcta con la que describirla, aunque para Lena parecía muy adecuada.

Sus ojos la atraían tanto como el sonido de su voz. Cada vez que Diana sonreía, ella soreia. Y su conversación, vaya, aun no era capaz de decidir si lo que le sorprendia más era su seductora voz, o la forma en la que se expresaba de temas tan interesantes. Todo eso la hacía sentirse muy atraida y la empujaba a acercarse un poco más para oler su perfume. Toda su atención y sus sentidos eran para Diana, hasta que Kara se asomaba desde el rincón más profundo de sus pensamientos y le robaba la atención.

- Bueno... - las mejillas de Lena se enrojecieron y tratando de ocultarlas bajó la mirada - Me gustas mucho.

Diana sonrío.

- Es bueno saberlo.

- Pero...

- ¿Pero? - repitió Diana divertida.

- Es... algo que me dijo una amiga hace un rato, y no puedo dejar de pensar en eso.

- Puedo preguntar, ¿qué es?

Lena dudó si contárselo o no.

Era algo tonto decirle que no podía sacarse de la cabeza a Kara, justo después de confesarle que le gustaba.
Si le decía que probablemente se había enamorado de Kara, la amiga a quien ayudó fingiendo ser su novia, para que otra chica de la que estaba enamorada se sintiera celosa y aceptara que también estaba enamorada de Kara... se escuchaba demasiado confuso. Y lo era.
Definitivamente eso se iba a escuchar muy mal. En la mente de Lena se esuchaba terrible. Sobre todo considerando que era su primera cita.
Pero, la mirada de Diana era tan calida que no puedo evitar contarle toda la historia.

°°°

Cat lanzó el balón a la canasta y encesto tres puntos mientras que Eve y Alex simplemente se quedaron viendo la trayectoria del balón pasar sobre sus cabezas.

- ¡Sí! - celebró la bajita dando saltos alrededor de ellas.

Eve fue a recoger el balón para seguir jugando, aunque el marcador estaba 50 - 30 a favor de Cat.

¿Verdad o reto?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora