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Al despertar admiró a su chico lo tierno que se veía durmiendo aferrándose a él, se levantó con cuidado para no despertarle, se quedó observando al pelinegro por un par de minutos, realmente era bello, se sorprendió de ver las pequeñas marcas moradas que le había dejado en su cuello y hombros, le fascinaba poseer al pelinegro y marcarlo para que todos supieran que tenía dueño, pero no era correcto hacerlo ahora que eran nada más que un par de buenos amigos, le gustaría poder retomar su relación realmente amaba a su Kookie y le extrañaba como nunca lo había hecho antes por nada ni nadie.

La noche anterior había sido magnífica para el castaño, realmente había disfrutado de la compañía de Jungkook y el hecho de haber terminado en la cama juntos solo complicaba las cosas para Jimin, se apresuró a asearse y salir de la habitación antes de que el pelinegro despertase, debía salir de ahí rápido tenía muchas emociones encontradas y no se sentía capaz de darle la cara a Jungkook, no después de lo que acaba de pasar entre ellos, aún se sentía culpable por lo que le había hecho, a pesar de que no fue consciente de estos hechos, él sabía que había sido su cuerpo quién le había maltratado al pelinegro por lo que no se sentía digno de volver a estar con él, y justamente la noche anterior había hecho todo lo que se prometió jamás haría.

Se sentía mal por haber tenido sexo con Kook, no debió dejar que eso sucediera, le atemorizaba que si seguían así en cualquier momento su Kookie saliera lastimado, se preguntaba constantemente "y si vuelve Chimmy, y si lo vuelve a maltratar" y también le preocupaba que las otras mafias supieran de su existencia y le trataran de hacer daño solo por ser su pareja, claramente esta relación no podía ser, estaba condenada.

- ¿Dónde está Kookie? No lo veo por ninguna parte - preguntó Tae algo confundido, se había despertado hacía unos minutos atrás y estaba tratando de recordar todo lo que pasó la noche anterior, había despertado desnudo en el sofá de la casa del castaño y no recordaba exactamente que había pasado.

- Ah, Kookie aún no se levanta, no hagas ruido, no quiero que lo despiertes aún, déjalo descansar, no durmió mucho anoche - dijo Jimin dejando a Tae desconcertado por sus palabras, las cuales repitió en su cabeza una y otra vez "aún no se levanta", "no durmió mucho anoche", se preguntaba para sí mismo si entre esos dos había pasado algo – espera, acaso pasó algo malo entre ustedes dos – pregunto al confundido por la actitud de Jimin, pero el castaño no le contestó nada y siguió caminando saliendo de la casa lo más rápido posible, subió a su auto y arrancó apresuradamente.

Jimin condujo sin sentido, no se dirigía a ninguna parte simplemente había salido huyendo -maldita sea, que cobarde que eres Park Jimin - se decía a sí mismo viendo su reflejo en el espejo retrovisor del auto - y ahora que harás, no puedes volver con él, pero tampoco puedes huir - se miraba con desprecio y lástima al mismo tiempo, mientras observaba su reflejo le pareció que este se dividía en dos, era como si hubieran dos de él, una imagen sobre la otra, pero una estaba triste y la segunda que acaba de aparecer se estaba burlando de él, tuvo miedo y dejó de mirarse, trató de conducir pero no pudo, sentía que sus manos rígidas como si fueran sujetadas por alguien más, alguien que le impedía moverse de ahí, tomó el celular y tras mucho esfuerzo pudo marcarle a Daniel, le pidió que fuera por él, no podía moverse por más que quería, le entró el pánico que estaba sucediendo por qué no podía moverse, no entendía que sucedía hasta que vio su reflejo en el espejo lateral del auto, él ya no era Jimin, se estaba convirtiendo en Chimmy, no lo podía creer, los médicos le habían dicho que Chimmy no volvería nunca más pero ahí estaba, y luchaba por apoderarse de su conciencia y su cuerpo, rezó para que Daniel llegase pronto y le ayudara a contener a Chimmy, no sabía cómo lo lograría pero tenía la esperanza de que si Daniel estaba ahí con él Chimmy no volvería a aparecer.

Cuidaré tu espaldaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora