Five

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Después de todo el problema de los lentes se volvieron a encontrar en frente de la puerta de la oficina de su jefe. Quacki lo evitaba, apenas y lo veía de reojo.

Doied estaba extrañado por eso, o sea, se había enojado, pero ya se le pasó, aún así, era normal que este no lo viera, pero la diferencia es que parecía estar avergonzado o nervioso.

Y aunque quería molestarlo, no había tiempo para esa clase de cosas, debían ir por la siguiente tarea antes de que sea tarde, así que ya estando completamente preparados, se dirigieron a la oficina de su jefe para recoger aquello, justo donde estaban ahora.

Santiago abrió la puerta, notando como la oficina estaba vacía. Miró a los lados, notando como solo estaba Nacho jugando en el suelo. El niño levantó la cabeza al notar la presencia de ambos adultos.

Sonrió y escribió en su tablero mientras ambos chicos se acercaban a él con lentitud preguntando por el mayor.

'Salió, pero dijo que les dejaría la tarea en la mesa :D'— Doies miró a la mesa notando el portafolio lleno de hojas.

Se acercó y lo tomó, casi se cae de trasero al leer eso. —Me cuelgo antes de hacer esto otra vez— Dijo, el bajito se acercó, se puso a lado poniendo su mano en la espalda del contrario, quien lo vio de reojo pero no dijo nada.

—¡JA! Creo que será la primera vez que concuerdo contigo— Dijo riendo, tratando de fingir con una broma que en su mente no estaba como «¿Qué es esta mierda?», Porque ni aunque le paguen haría eso, ya ni querer acabar con su hermano valía tanto como otra pasar por dicha humillación.

El niño se acercó preguntando que era, a lo que ellos le explicaron; Hacer de espías.

La Federación era bastante odiada, por lo que mucha gente solía hacer cosas en su contra a escondidas, entonces, lo que querían era asegurarse de que todo estuviera en orden con las personas de las islas.

Pero, el único método "espía" que tenían antes era hacerse pasar por los trabajadores, lo cual era tonto porque obviamente era evidente que no eran los trabajadores normales y normalmente los intentaban descubrir, pero milagrosamente escapaban.

Así que, no tenían otro método. U otro método era hacerse pasar por otras personas, pero a las únicas personas que se parecían eran a sus gemelos, y recuerdan bien que Cucurucho les dijo que no hicieran nada contra los residentes y menos contra ellos.

—Esto no será fácil...— Murmuró el castaño, Quacki asintió tratando de pensar otra vez.

El disfrazarse como los conejos no estaba mal, el único problema era que todos tenían el cabello negro -al igual que los antiguos trabajadores tenían el cabello blanco, por eso los solían descubrir- y entre ellos dos, el único que tenían cabello negro era Alexis.

Y parece que eso prendió un foquito en la cabeza de Doied, porque rápidamente se volteó a él. Quacki lo miró raro y le preguntó que qué le pasaba.

—Por el bien de la tarea, y nuestro propio bien, tú tendrás que hacerte pasar por uno de los trabajadores— Dijo, el mayor abrió los ojos con sorpresa y se alejó negando frenéticamente.

—¡Tu puta madre hará eso! ¿¡Me vas a dejar solo!?— Gritó como un niño berrinchudo, el castaño rodó los ojos aguantando la carcajada que el pequeño ozesno le estaba pegando, él lo miró y negó para intentar calmarlo y que aceptara.

—Estaré contigo en todo momento, hablándote por un audífono o Walkie - Talkie, pero eres el único que tiene el pelo negro y sabes bien que los conejos también son azabaches ¿Entiendes mi punto? Si fuera contigo, sospecharian más al ver a uno de cabello castaño—

Eres Insoportable || Q!ElQuackity x Q!DoiedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora