40

443 34 6
                                        

Wonwoo.

En dos horas. En el nuevo club que inaguraron hace unos días.

Lleva un antifaz o una máscara o no te dejarán pasar.

Aún no puedo creer que le respondí. Aún no puedo creer que lo cité finalmente en un lugar.

Aún no puedo creer que finalmente lo veré.

En cuanto envíe aquellos dos mensajes dejé mi teléfono en el buró y me fui directamente hacia mi baño. Necesitaba darme una ducha.

Y mientras el agua caía por mi cuerpo en mi cabeza solo estaba la idea de como sería él. De como reaccionaríamos. De como reaccionaría yo.

No puedo creer que nuestro encuentro sea en estas condiciones, a estas alturas y en esta posición en la que ahora me encuentro. Pero no hay otra manera, necesito verlo. Mínimo necesito saber quien es el chico que llamó mi atención aquella vez de la forma más divertida posible.

Al principio no le contesté porque pensé que era un fan más, algún acosador como la mayoría que me llegaban todos los días. Pero no fue así, comenzó mandándome frases caóticas con doble sentido, pero después esas frases fueron el motivo de varias sonrisas y risas mías cada vez que veía mi teléfono. Era la primera vez que un chat me tenía tan atado. Todos los días siempre me mantenía a la espera de su mensaje, la curiosidad de saber que mensaje o foto divertida me enviaría me emocionaba.

Pero mi precipitación al querer tenerlo conmigo ya me mantenía sintiéndome como un egoísta, un egoísta porque solo prolongaba el tiempo para tenerlo conmigo un poco más de tiempo. A la vez sentía que las cosas iban lento, después rápido y nunca me dejé fluir. Siempre me cuestioné sobre lo que debía hacer con él porque no quería arruinarlo.

Tal vez ese fue mi error desde un principio, mi cobardía por no querer arriesgarme. Si tan solo nos hubiéramos citado antes esto no estaría pasando. Ambos estaríamos juntos, pero, Junhui seguiría con sus papás.

—Aghh — no puedo creer que no pueda tomar en cuenta lo que yo verdaderamente quiera sobre las demás personas.

Cuando cierro la manecilla de mi regadera tomo mi toalla y empiezo a secar mi cuerpo mientras sacudo mi cabeza eliminando un poco lo mojado. Salgo y abro uno de mis cajones para sacar mi ropa interior.

Realmente quiero esforzarme en mi vestimenta, por eso opto por ponerme un pantalón negro entallado de cuero que enmarque mis piernas y una camisa negra de manga larga que me queda un poco apretada.

Cuando me sitúo frente al espejo empiezo a remangarme dejando las mangas hasta mis codos, voy hacia mi buró y saco mi cajita donde tengo mis accesorios que normalmente me pongo cuando es una ocasión especial.

Una cadena plateada envuelve mi cuello, mi muñeca y cuelga de mi pantalón. Coloco mi reloj favorito en mi muñeca derecha y después aplico desodorante y mi loción favorita. Hago algunos detalles más que me toman un poco de tiempo como lo es el arreglo de mi cabello, solo le puse un poco de cera para que esté aplacado y no tan alborotado. Me gusta lucir mi pelo negro.

Mi calzado es lo que más me gusta, mis zapatos negros son siempre lo principal para mí para un buen atuendo.

Me doy un último vistazo en mi espejo del buró antes de irme, también tomo mi billetera, mi saco, mi teléfono, las llaves de mi auto y de la casa solo por cualquier cosa.

Cuando cierro mi puerta y salgo puedo empezar a sentir nervios. Aun no puedo asimilar hacia donde voy, mi propio corazón está más emocionado que yo. Pero mi caminar ansioso se detiene cuando paso por la habitación de Junhui, su puerta está entrecerrada.

Daddy, ¿me follas? | Omegaverse WonhuiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora