《6》

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5 años atrás

—Taehyung, come más, corazón.

Una sonrisa se dibuja en su rostro a penas esas palabras llegan a sus oídos. No importa cuántas veces él ya haya ingerido los alimentos que le preparó, ella no dejará de insistir, porque nunca es suficiente.

—Todo está increíble, ma, pero ya me he desabrochado el botón —posiciona sus manos sobre su estómago. Realmente está satisfecho.

—Entonces guardemos lo que queda para Jungkook-ssi —Tae observa a su abuela quien lo mira atenta a su reacción. No dice nada, solo asiente.— me extraña que no esté aquí.

—Él tenía... una cita —el recordarlo lo atormenta.

—Eso es bueno ¿no es así? ya están en edad de enamorarse —la mirada en la anciana cambia, busca algo en su nieto y él parece no darse cuenta. Deberá jugar con las palabras para obtener lo que quiere.— me alegro que Kook se esté dando la oportunidad de conocer a quien podría ser el amor de su vida.

—No es para tanto, ma. Es sólo una cita, no es para casarse.

—¿Y qué si lo es? ¿Y si esta vez Jungkook conoce a la chica indicada? —Tae siento como su pecho comienza a sentir una presión que disminuye la eficiencia de sus pulmones.— Tendremos que organizar una boda.

—¿U-una boda? —solo la idea le genera ansiedad. No, eso no puede pasar. Son jóvenes aún.

—¿Por qué no te veo muy entusiasmado? Es tú mejor amigo —Sabe, por las reacciones de su nieto, que el juego este está dando frutos.

—Ah... es solo que estamos muy jóvenes. No tengo cabeza para planear una boda —deja escapar una risa que no es genuina.

¿Qué haría su abuela si supiera el verdadero motivo de su nulo entusiasmo? De seguro lo llevaría a los autoridades coreanas para que lo internen en alguna clínica o lo deporten por raro.

—Claro, y no porque tus sentimientos se interponen.

—Así es —confirma sin pensar. Su abuela lo observa en silencio, y él lo entiende una vez repite aquellas palabras en su cabeza. Lo sabe. El pánico comienza a expresarse mediante el sudor en sus manos.— espera... ¿qué?

—Taehyung te conozco lo suficiente, y tengo mis años, he aprendido a distinguir miradas.

—No sé de qué hablas —mejora su postura con la intención de parecer más seguro, pero ella está en lo correcto, lo conoce demasiado ¿Sirve de algo negarlo? No, pero tampoco se cree capaz de decir las cosas en voz alta.

—Si que sabes —la mujer mayor deja la comida que continuaba preparando para acercarse a su nieto. Cuando toma asiento a su lado y coge su mano, Tae sabe que no tiene salida.

—Lo siento... —el pánico lo traiciona y las lágrimas llegan en cosa de segundos.— yo... yo... sé que puedo curarme... solo debo... —las palabras que utiliza rompen el frágil corazón de la mujer.

—Oh mi amor —su voz se quiebra.— no... no digas esas cosas —ahora su cuerpo busca abrazar el de su pequeño hombrecillo en una manera de brindarle consuelo.— no hay nada que curar, cariño. El amor jamás será algo erróneo, la visión de la gente lo es y te lo dice una anciana. Tú eres un buen chico, tu corazón es tan puro como el mío y no hay nada de malo en lo que estás sintiendo, cariño.

—Abuela —su corazón duele porque se ha delatado, lo ha aceptado.— es un hombre.

Entonces se desploma en los brazos de quien considera su madre. Llora con fuerzas, tanto que su cuerpo reacciona con pequeños espasmos que lo hacen moverse sin control. Su abuela lo sujeta con firmeza y cuidado.

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⏰ Última actualización: Oct 03, 2024 ⏰

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