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3. La isla de los perdidos.

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💜And I'm so sick of 17 Where's my fucking teenage dream?💜

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💜And I'm so sick of 17 Where's my fucking teenage dream?💜

Al cruzar la barrera magica, me encontré con un paisaje familiar, pero con un toque de amargura. La isla seguía siendo el mismo lugar oscuro y sombrío que recordaba, pero ahora había algo nuevo: posters de mí y Ben por todas partes.

Me acerqué a uno de los posters que me insultaban y lo arranqué de la pared con un movimiento brusco. La papel se rasgó con un sonido satisfactorio, y la imagen de Ben y yo, con la cruz roja y la palabra "Traidora" escrita en letras grandes, se desvaneció de mi vista.

Me quedé mirando el trozo de papel en mi mano,  Arrugué el papel en una bola y lo lancé al suelo, sintiendo una pequeña satisfacción al verlo allí.

Nada había cambiado en la isla. La misma atmósfera de odio y miedo seguía presente, y ahora yo era el blanco de esa ira. Todos estaban enojados por haber abandonado la isla, pero nadie parecía verme.

Mi corazón latía con una mezcla de emociones mientras me acercaba a donde solia vivir con mamá.

La casa parecía igual que la recordaba. La misma fachada de piedra, las mismas ventanas estrechas, el mismo techo inclinado.

Me detuve frente a la puerta, mi mano temblando mientras la tocaba. La madera estaba fría y húmeda, como si hubiera absorbido la niebla que rodeaba la isla.

Respiré hondo y empujé la puerta. Se abrió con un crujido, revelando el interior de la casa. Todo estaba igual que lo recordaba. La misma sala de estar, la misma cocina, el mismo pasillo que conducía a mi habitación.

Mi madre se quedó parada en la entrada de la casa, su rostro sorprendido al verme allí. Por un momento, nos miramos sin decir nada, como si ambas estuviéramos absorbiendo la realidad de nuestro reencuentro.

Luego, sin poder contenerme, corrí hacia ella y me lancé a sus brazos. Mi madre me abrazó con fuerza, su calor y su olor familiar envolviéndome como un abrigo.

Comencé a llorar, sollozando sin control mientras mi madre me acunaba en sus brazos. Era como si todos los sentimientos y emociones que había estado reprimiendo finalmente hubieran encontrado una salida.

Me sentí como una niña pequeña de nuevo, protegida y segura en los brazos de mi madre. La oscuridad y la confusión que había estado sintiendo se disiparon por un momento, reemplazadas por una sensación de paz y tranquilidad.

Mi madre me sostuvo durante un rato, dejando que llorara y me desahogara. Luego, suavemente, me apartó y me miró a los ojos.

—¿Lily? ¿Qué pasó?

—P-perdon, se que te dije que lo iba a lograr y que te iba a sacar de aquí. P-pero no pude. Lo intenté, te lo jure pero yo- —Me trabe, traté de respirar hondo pero me estaba costando respirar

—Esta bien, esta bien, estoy orgullosa de ti sin importar que — Me atrajo a ella y me envolvió en sus brazos — Te amo más que nada, lily. Eres la luz de mi vida.

💜Another thing I ruined I used to do for fun 💜

Al día siguiente salí de casa, depues de llorar toda la noche, mi mamá pensó que  me vendría bien aire fresco. Aunque el aire de La isla era todo menos fresco.

No llevaba la ropa adecuada, eso lo sabía, estaba nublado, siempre lo estaba. Camine hasta llegar al salón de la madrastra de Cenicienta.

En la puerta había un cartel que anunciaba que estaba cerrado pero lo ignore, empujé la puerta y observe la habitación en silencio. Era justo como la recordaba, había marcas de pintura por todos lados.

—¿Lilith? —Drizzy, me observó confundia con la escoba en la mano.

—¿Tienes esmaltes? — Me acerque a donde siempre los guardaba, y si había muchos esmaltes para elegir.

—¿¡Evie también volvió!? — Chilló emocionada.

—Perdón por decepcionar — Agarré un par de esmaltes y los guarde en una mochila pequeña que traía. Al mismo tiempo saque unos billetes y se los entregue a drizzy.

—Okay, te daré tu cambio... — Me vio confundida antes de ir a la caja de registradora.

—Esta bien, quédatelo.

—¿En serio? —Chilló emocionada una vez más. Yo solo le Sonreí y me aleje de ahí hasta llegar a la puerta y me volví a girar a ella una vez más

—Nos vemos — Drizzy sonrió pero de repente su sonrisa se convirtió en una mueca asustada, palidecio.

AFTERGLOW | DESCENDANTSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora