Maria insistia en querer involucrarse con aquellas experimentos fallidos, decía que eran vida como lo son ellos y que debiamos respetarlos, personalmente pensaba que era tonto hasta que conocimos a aquel erizo azul.
Sonic y Shadow decidieron pasar el resto del día juntos. Amy había salido a darles su espacio y el ambiente en la casa se había vuelto tranquilo, habia mucho que procesar, pero la tensión entre ambos parecía haber desaparecido. Se sentaron en el pequeño sofá de la sala, uno al lado del otro.
Shadow fue el primero en romper el silencio, siempre había querido hablar con Shadow respecto al pasado que los unia - A veces, todavía pienso en ella, Maria... quería tanto conocer el mundo, quería verlo todo y yo... simplemente no sé que hacer ahora que no esta ella - dijo con tono suave.
Sonic lo miró con ternura, sabia lo importante que era Maria para Shadow, incluso aunque nunca logro interactuar con ella en persona, frente a frente - Debe haber sido difícil para ti - respondio Sonic con suavidad - Despertar en un mundo tan diferente, sin ella, pero Shadow yo creo que Maria estaría orgullosa de ti.
Shadow asintió lentamente, procesando las palabras de Sonic - Tienes razón, estar en la tierra es una oportunidad de entender lo que ella amaba tanto de este planeta, es algo que nunca había considerado hasta ahora y es gracias a ti.
El azul sonrio ante las palabras que escuchaba del azabache, era extraño y reconfortate al mismo tiempo - Sabes, Shadow... Cunado desperté en la tierra todo era un caos, no sabía ni hablar bien, todo lo que sabía lo aprendí escuchándote en el ARK. En aquel entonces era como si tu voz fuera lo único que me conectara con algo real.
Shadow se giró hacia Sonic, sorprendido por la confesión. No había sabido lo que Sonic había experimentado en el ARK y escuchar que su propia voz había sido una guía para Sonic lo dejó sin palabras por un momento - ¿De verdad...? - murmuró Shadow.
Sonic asintió - Sí... Te escuchabas a través del cristal y aunque no podía responder, te prestaba atención a todo lo que decías. Me ayudaste a entender el mundo, incluso antes de que llegara a la Tierra... de alguna manera, siempre has estado presente en mi vida aunque no lo supieras.
El azabache desvió la mirada durante unos segundos, recordando la vez que vio a Sonic pronunciar su nombre atraves del crista, fue un momento que marco algo dentro de él. Pasaron horas hablando, recordando momentos que compartieron sin siquiera estar plenamente conscientes de ello.
El día transcurría lentamente, pero ninguno de los dos quería que terminara. En un momento mientras el sol comenzaba a ponerse, Sonic invito a Shadow a salir de la casa de su amiga antes de que volviera a su casa y viera que aún no se habían ido del lugar, finalmente los dos caminaban al lado del otro sin decir mucho, se sentían comodos de la forma en la que las cosas habían pasado, sin pensarlo mucho ambos terminaron cerca de la playa en donde había pasado el beso torpe de la vez pasada, Sonic se vió arrastrado hacia un lugar un poco apartado mientras su mente se perdía en el recuerdo, finalmente ambos se sentaron cerca de la orilla. El cobalto miró hacia el azabache y sintió la necesidad de acortar la distancia, era como todo lo que había pasado hasta ahora los hubiera acercado y finalmente se sintiera lo suficientemente seguro como para dar un paso más.
- Shadow... - dijo Sonic sintiendo sus mejillas sonrojarse un poco - gracias por haber ido a buscarme, me sentía algo confundido y verte... hablar me ayudo demasiado.
Shadow lo miró sorprendido por la vulnerabilidad en la voz de Sonic. Aunque su corazón solía ser más duro, con Sonic siempre se sentía más abierto, más dispuesto a mostrarse como realmente era.
- No podría dejarte solo, Sonic - respondió Shadow con una pequeña sonrisa - Recuerda, eres lo más importante para mí ahora, mañana y siempre.
El silencio volvió a reinar, pero había una tensión que ambos estaban experimentando por primera vez. Sonic sintió cómo sus manos se movían nerviosamente, mientras una parte de él deseaba acercarse más a Shadow, ambos eran novatos en lo que sentían, en lo que implicaba acercarse a alguien de esa manera... sin embargo, el impulso fue más fuerte que la timidez que podría sentir el cobalto.
Sonic se inclinó hacia Shadow, sus rostros a solo centímetros de distancia. Shadow no se movió, simplemente sus ojos se empezaron a entrecerrar mientras entendía lo que estaba a punto de suceder, ninguno de los dos sabía exactamente que hacer con tantas emociones, pero no les importo, querian estar juntos y era lo que importaba.
Finalmente sus labios se encontraron en un beso torpe, pero lleno de amor, aunque fuer corto ambos parecian disfrutar del momento como si lo hubieran estado anhelando desde hace algún tiempo. Cuando se separaron Sonic estaba notoriamente sonrojado, aquello parecio enternecer al azabache.
- Lo siento... no soy muy bueno en esto - dijo Sonic mientras se reía nerviosamente.
Shadow rió suavemente sin separarse del otro - No te preocupes... yo tampoco, pero estoy feliz de que lo hicieramos.
Sonic se sintió feliz de escuchar que ambos torpemente estaban aprendiendo lo que significaba amar a alguien, ambos estaban agradecidos con Maria por haberlos unido de esa forma tan especial, de permitir que dos erizos creados por el bien de Maria fueran felices a su manera, nuevamente acercaron sus labios para besarse nuevamente. Shadow tomo al cobalto de las caderas para acercarlo a él y finalmente se dejaron llevar de una manera tan unica e inocente, ya tendrían todo el tiempo del mundo para aprender el uno del otro, para amarse, para luchar juntos y ser felices por el resto de sus vidas.
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Bueno, esta historia era un intento de ensayar un Sonic y Shadow timidos e inocentes en su relación, realmente no pensé en un mayor trama, simplemente algo sencillo y con mucho cariño para mi par de erizos.
Espero que disfrutaran la pequeña historia de la misma forma que yo, nos vemos en mis demás historias.