Bien, una cosa que nunca pensó en hacer, o por lo menos no en este momento, Lucerys jamás pensó estar en una tienda de bebés comprando cosas para su sobrino y mucho menos pensó estar acompañado de Aemond.
El dinero, afortunadamente, era algo sin límites, así que si tenía una cantidad exagerada de ropa nadie debía de meterse.
– Oh Aemond mira. – canturreo con ternura viene un mameluco con forma de oso. – Se verá super lindo… – tomó la en sus manos para empezar a detallar la costura, los acabados, la tela y demás cosas. – Hay que llevarlo. –
– Esa ropa es para cuando tenga más de un año. – el omega se giró dramáticamente, mirando a su alfa con sorpresa.
– Pero es mi sobrino. Tengo que malcriarlo. – el alfa sonrió con ternura acercándose al omega, dejando en evidencia la clara diferencia de altura.
Lucerys levantó su vista y se sintió afortunado de tenerlo a su lado, pero luego se recordó (todo esto es actuado)
» Estoy exagerado, verdad? – se giró ahora viendo la cantidad inmensa de ropa que tenían separada.
Sintió el peso del alfa detrás de él, como Aemond lo abrazaba por detrás y recargaba el mentón en su cabeza, se quedó quieto, paralizada, en shock.
Se sentía tan bien estar así, que soltó un suspiró y relajó su cuerpo, para posteriormente agarrar las manos del mayor entre las suya e iniciar unas leves caricias.
– Llevaremos esto y ya luego; en unos meses; cuando el bebé pueda salir, venimos de compras con él ¿Qué te parece? – el omega se giró entre los brazos del alfa, en ningún momento se separaron y sacando un poco de valentía (que ni Lucerys sabía de dónde) empezó a subir sus brazos hasta enrollarlos en el cuello del alfa.
– Me encanta esa idea. – respondió en un susurro, ambos ojos se miraban fijamente dejando que la tensión aumentará, Lucerys no sabe si fue él o Aemond el que empezó a acercarse, pero ambos rostros estaban a pocos centímetros de unirse en un beso.
Los párpados de ambos se cerraron, listos para permitir la unión.
– Entonces solo ésto. – preguntó la vendedora haciendo que la pareja se separara, Lucerys empezó a jugar con la tela de su pantalón.
– Eh, si, si, solo eso. – respondió Lucerys alejándose del lugar avergonzado.
••••
– ¿Y por qué te alejaste? – preguntaba el otro omega con desesperación. – Es obvio que te gusta. –
– Pero él no de mí, yo le estoy pagando para que haga esto, es algo que es actuado. – el tono suave mientras seguía bebiendo.
Aeron y Lucerys se encontraban en un casino, ambos bebiendo y apostando dinero, simplemente Aeron había llamado (justo en el momento indicado) diciendo que quería ir a beber para desahogarse.
Y ahí estaban.
Ganando dinero, bebiendo y con sentimientos encontrados.
» ¿Y por qué tan repentina está salida? –
– Hoy tuve una preparación corporal completa y dije • Oye porque no ir a pasar la noche con mi novio, total hoy no cuida a la bendi. • me compré un conjunto en lencería de Victoria's secret, y solo me puse un abrigo largo, estaba listo para hacerlo en todas las posiciones posibles, SE ACERCA MI CELO, ESTOY CALIENTE, y cuando llegue fuí recibido por Andrew, el prometido de la mujer de Davos y fue tan incómodo. –
– Y que hicistes? –
– Me fuí y apagué el celular. – respondió con cansancio. – ¿Por qué tiene custodia compartida? pensé que la madre se quedaba con los hijos. –
– Bueno, tú sabías en lo que te metias. –
– Ay lo sé, solo que me estresa esa mujer, nosotros nunca vamos a la casa de ella cuando nos toca cuidar a la niña, ¿por qué ella es así? –
– Tienes que ponerle un alto o alejarte de Davos. –
– Un alto, Davos ya es mío. –
– Quiero acostarme con Aemond. –
Ambos soltaron un suspiro, listos para seguir con las apuestas y ganar más dinero.
Que podían hacer.
Eran buenos en ello.
••••
Aemond salía de la cabaña familiar en dirección a su cabaña, llevaba horas esperando a Lucerys y este nada que aparecía.
– Que no, sueltame. –
– Deja el drama y mejor dile a mi hermano lo que hicimos. –
– Ya te dije que no. –
– Vamos a decirle, no solo tú, no solo yo, tenemos que hacerlo los dos. –
– Ya te dije que…
Trak
Ambos se giraron y vieron como Aemond los miraba.
– ¿Qué escuchaste? – preguntó con enojo Cregan acercándose amenazadoramente, desprendiendo su olor.
– Nada. – respondió con burla y alejándose del lugar, pero antes de que se fuera lo de tuvo el otro alfa.
– Más te vale que no abras el pico. –
– Ay si como sea, adiós aman…
– AEMOND. – se escuchó el grito a lo lejos, el mencionado se giró viendo cómo un ebrio y tambaleante Lucerys se acercaba a él.
Se asunto al verlo salir del auto, pero luego vio el viejo chófer irse y se percató de que su niño no había sido tan imprudente.
– Mondy. – se acercó y así como ambos cuerpos se acercaron iniciaron un exquisito beso.
El omega abrió su boca dejando que el alfa introdujera su lengua en él, todo era tan malditamente caliente hasta que el aire se acabó.
– Tengamos sexo. – no solo los ojos de Aemond se abrieron ante la propuesta, también los de Cregan y Rhaena. – Vamos Monds. – Lucerys jalo del brazo a un shockeado Aemond hasta la cabaña, donde desaparecieron de la vista de todos.
••••
Chaito
Mua 💋
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Alquilando un novio - Lucemond -
Fanfictiondónde a Davos se le ocurre la maravillosa idea de alquiler un novio para Lucerys. o dónde Lucerys requiere de alguien para evitar a su ex prometido y Aemond es ese alguien. »---- Omegaverse ----« »---- Moderno ----«