Capítulo 22.

180 27 2
                                        

Seúl, Corea del Sur

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Seúl, Corea del Sur.

10:21 A. M.

Taeyong, terminaba de arreglarse, Jaemin dió los últimos retoques a su maquillaje y Doyoung acomodaba su cortaba.

—Hyung... ¿está seguro de esto?.—Preguntó Jaemin.

Él rubio estaba por responder cuándo la puerta de la habitación fué abierta, los presentes voltearon para ver de quién se trataba, aquél chico entró dejando la puerta abierta, tanto el pelinegro cómo el pelirosa sabían a que se debía el qué él estuviera ahí.

—Hyung, necesito hablar contigo.

Taeyong, no dijo nada, sus amigos entendieron completamente el mensaje, salieron de la habitación cerrando la puerta, dejándolo a los dos chicos solos.

—Ren... creí que no vendrías.

—Realmente no iba hacerlo, pero tenía que jugarme mi última carta.

—¿A qué te refieres?.

Él menor, dejó un teléfono sobre el tocador, era el mismo que Jaehyun había olvidado cuándo se fué de Corea, Lee miró el aparato y después regresó su vista al contrario, no entendía lo que estaba pasando.

—¿Esto...?.

—Es el teléfono de Jaehyun hyung, fué a despedirse de mí y lo olvidó en mi departamento.

—Oh... —Aunque él no quería, su tono de voz sonó decepcionado, se había despedido de todos y no de él, claro, no le sorprendía después de lo que pasó, pero eso no evitó que le doliera el corazón.—¿Pero que se supone que haga con eso?.

—Un día, Jaehyun hyung llegó a mi departamento, fué para terminar conmigo por qué habían decidido darse una nueva oportunidad, para serte sincero, ese día no lloré frente a él, me mantuve fuerte, ya que sabía que en cualquier momento pasaría, él me preguntó por que no me negué ante la ruptura, y yo, solamente le contesté, qué no podía dejar ir algo qué nunca fué mío y siempre le ha pertenecido a otra persona, en cuerpo y alma.—Suspiró y comenzó acercarse poco a poco al mayor.—El día que Johnny hyung te pidió matrimonio, él estuvo en mi departamento, llorando, esa noche... tomamos demás y casi tenemos sexo, pero él se detuvo, diciendo que simplemente no podía, dormido te nombraba una y otra vez, incluso pidió su cambio de los ángeles a Corea, odiaba ver que otro hombre te daba rosas, las mismas rosas que él te daba y sabía que eran tus favoritas, no quiere a nadie más, no si no eres tú.

Taeyong, para ese punto, había comenzado a llorar, su pecho dolía, su cuerpo comenzó a temblar, si, ciertamente, él le había causado daños tiempo atrás, pero ahora, él sufría de peor manera por culpa por su falta de madurez y miedo.

—Aún estás a tiempo, ve con él, ve y buscalo, hyung, él te a
ama, eres lo más importante que tiene en su vida.

—No puedo... simplemente no puedo.—Con ambas manos, cubre su rostro con frustración.—Johnny... él...

Roses - JaeyongDonde viven las historias. Descúbrelo ahora