Lee Taeyong, 24 años de edad, estudiante de modelaje. Un chico demasiado amable, cariñoso, comprensivo, atento y sociable, además de ser uno de los chicos más populares de su facultad y universidad, gracias a la gran belleza que posee, su cuerpo del...
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Taeyong, terminaba de guardar sus cosas, al salir, miró a Doyoung afuera esperándolo, sabía lo que significaba.
—Oh no, claro que no.
—Oh si, claro que sí, ya nos están esperando.
—Dodo, de verdad, esta vez no quiero ir.—Dice frustrado.
—¿Por Jaehyun?.
Él rubio se sonrojó por completo pero rápidamente negó.
—¡Por supuesto que no!, es solo que Johnny me llamará en la noche y no quiero estar ocupado.
—Mentiroso, Johnny está en una junta muy importante y no saldrá hasta la noche y seguramente no te va a llamar por que sabe que estarás cansado.
—Dodo, no quiero ir.
—Vas a ir aunque sea un momento.
Taeyong, solamente rodó los ojos, sabía que no tenía otra opción.
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Tokio, Japón.
08:19 P. M.
Suh, sentía que su cabeza en cualquier momento iba a estallar de dolor, todo el día se la había pasado en juntas y reuniones con nuevos inversionistas y próximos proyectos.
Al salir de la sala de juntas, se dirigió hasta la salida, necesitaba tomar aire, quería descansar un momento.
Pero, su tranquilidad se miró afectada, Chittapon se acercó hasta el para quedar frente a frente.
—¿Estás bien?.
—Si... solo, me sentí un poco abrumado.
—Sigues sin recordarme... ¿verdad?.
Johnny, frunció el ceño, la verdad no sabía a que se refería el menor con recordarlo.
Lo miró detenidamente, admiraba sus delicadas facciones, su tono de piel, su cabello, por más que trataba, no lograba recordarlo o reconocerlo.
—Johnny, mirame a los ojos...—Lo toma de las mejillas mirándolo fijamente.—¿De verdad no me recuerdas?.
Él mayor, no sabía que decir, miró directamente a los ojos al chico frente a él, entonces, su mente se llenó de recuerdos, los cuáles, eran más que dolorosos.