Luke.
Había pasado horas en esa fría banca, tan solo esperando.
Quería saber como estaba ese chico que había ingresado en un estado terrible por la mañana, y tal parecía que el mundo conspiraba en contra mía.
Me encontraba abrazándome a mí mismo con las piernas contra el pecho, mientras luchaba por mantenerme en calor. El invierno había llegado hace unas semanas y se encontraba en su máximo punto. El pequeño suéter que llevaba encima no me ayudaba del todo.
Sin Michael aquí a mi lado, me sentía completamente abandonado, considerando que no tenía una familia, o un solo amigo.
Mi celular vibró dentro de mi mochila. Lo saqué, notando una llamada perdida en la pantalla principal.
Era él.
Mi corazón se aceleró de pronto. Le marqué de vuelta, esperando que esa no fuese sólo mi imaginación.
El sonido de espera se hizo presente, mientras yo me comía las uñas de mi mano izquierda.
No contestó.
Repetí el proceso, ahora decepcionado.
La llamada fue respondida, pero sin embargo, colgada al instante.
De inmediato supe que tenía que moverme de ese lugar si esperaba a que algo pasara.
×
Michael.
Lo necesitaba más que cualquier cosa.
Pero, ¿Por qué el no estaba aquí, conmigo?
Tomé nuevamente el celular para hacerle otra llamada, pero entonces alguien entró a la habitación.
Vaya. Mi "familia" se encontraba ahí.
—Michael— me llamó mi padre, mientras se acercaba a la camilla. —Tenemos qué decirte algo...
No me sorprendía, ni siquiera se molestaron en preguntarme si me sentía bien.
Lo miré con indiferencia, a lo que prosiguió.
—Te irás a rehabilitación por un año.
Lo sabía. De pronto quise decirles que me dejaran sólo en ese lugar, porque no necesitaba su hueco e hipócrita "cariño". Quería dejarles en claro que no necesitaba más problemas de los que tenía. Tan sólo comencé a llorar en silencio.
—Tienes bulimia y depresión, deberías agradecerle a tu hermano por avisarnos que te encontrabas mal— dijo mi madre.
—¿Y Luke?— pregunté, evadiendo el anterior comentario.
—Él no vendrá.
Así fue como terminaron todas mis esperanzas.
—Nos veremos en unos días para llevarte a la clínica de rehabilitación.
Salieron de ahí enseguida, dejando que el sonido seco de la puerta cerrándose inundara mis oídos.
Era increíble ver como todo lo que me hacía feliz, desapareciera en segundos.
Imagina verte en los mejores momentos de tu vida y de pronto, sentir como si un monstruo estuviera acechándote al mismo tiempo, temiendo que en cualquier momento éste fuese a atacar y llevarse todo consigo.
Mi vida era una completa cuerda floja, cualquier movimiento en falso podría hacer que todo se fuera por la borda.
Y en éste momento todo éso ya no importaba mucho, porque ya no había nada que me salvase de ese infierno.
El celular sonó nuevamente.
No logré identificar el número, pero igualmente respondí.
—¿Michael? Michael, ¿estás bien? Sólo necesito saber eso para estar tranquilo...— escuché en la otra linea.
—¿Luke?
—Sí amor, soy yo— aquello me sacó una sonrisa inmediata. —¿Qué tienes? ¿Te sientes mejor?
—Me siento algo cansado, pero...
—¿Si?
—Malas noticias— respondí en murmullos. —Tengo bulimia, y parece que tendré que ir a rehabilitación...
Él se quedó en silencio durante unos segundos.
—¿Por cuanto tiempo?
—Un año...
—Pero... seguiremos viéndonos de alguna manera ¿no?
Suspire. —No creo que sea posible.
—Pues, te extrañaré... y te esperaré el tiempo que sea necesario.
Las lágrimas se escaparon de mis ojos cansados al escuchar aquello.
—Luke, no sé si nos volveremos a ver, y no deseo que esperes durante tanto tiempo, porque no lo merezco. Sólo debes saber que te quiero más de lo que imaginas, y si te dije que te alejaras fue porque no quería que sufrieras cuando yo me fuera...
—Está bien, pequeño— respondió. —También te quiero demasiado, y trataré de comunicarme contigo así sea lo más difícil que pueda hacer, ¿ok?
—Bien...
—Prométeme que trataras de mejorarte...
—Lo prometo— susurré luego de unos segundos en silencio.
—Nos veremos pronto.
Estaba por responder cuando la llamada fue cortada de pronto.
Ya no había nada más que hacer.
Finalmente nos habíamos abandonado el uno al otro.
×
No tengo nada que decir, nos leemos en el epílogo donde también les agradeceré...
ESTÁS LEYENDO
√empty |muke| EN EDICION.
Fiksi RemajaMichael tenía un grave problema alimenticio. Luke era un depresivo sin remedio. Ambos estaban vacíos.
