Verlo

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Alemania llevó galletas, jugo y panecillos rellenos de jalea para amenizar el ambiente, acomodó todo, y puso algo de musica suave. Musica en alemán, obviamente. Todos allí a excepción suya estaban inconcientes, él lo había querido así hasta teminar de organizar todo.

Vió su reloj de muñeca, ya habían pasado unas 3 horas desde aquello y ya estaba todo listo, solo quedaba que se despertaran.

Cosa que no tardó mas de 30 minutos adicionales a cuando todo estubo listo. El primero en abrir sus ojos fuw el peruano quien al ver donde estaba nuevamente solo pudo gritar ahogadamente, estaba amordazado, no podía hablar por ello.

Alemania: Perú, cariño --Se acercó apenas lo vió-- Erws el primero en despertar bebé --Acaricia sus mejillas-- Aprobechemos que eres el primero, pobrecito debes tener tanta hambre --Besó su frente--

Se estiró hasta la pequeña mesa que vi en el centro Y tomó uno de los panecillos, le sonrió cálidamente mientras acercaba el postre a la boca tapada del menor, estaba burlandose de él.

Alemania: ¿Que pasa? ¿No puedes comer?

Se rió ante las pequeñas lagrimas de impotencia, el menor entonces forcejeó mirandolo con tanto...desprecio

Alemania: Tranquilo, estoy haciendote un favor.

Se levantó, y se acercó por detras al menor tocando sus hombros apretandolos gentilmente, un suave masaje...

Alemania: Solo...Perú, ¿Sabes qué quiero? Quiero, ja, siempre he querido un amor gentil ¿Sabes? Siempre quise que alguien me amara... tú.. cuando te conocí sentí que tú eras esa persona, mi heroe... sentí que habías llegado a mi vida por esa razón. Amarme... --Acaricia sus cabellos-- que tú habías llegado por eso...

El peruano se sintió tan asqueado sintiendo el roce, le dolía aún sus piernas, su hombro "allí" le dolía estar sentado. Le dolía todo lo qu estaba pasando.

Escucharon otro sollozo seguido de maldiciones, dos voces diferentes. Habia alguien más con ellos, alguien aparte de Canadá.

Los roces se detubieron, el alemán sonrió cuando aquellos ruidos habían evidenciado que esos dos estaban despiertos. Se acercó a la mesa donde todo su material de tortura estaba, se puso unos guantes quirurjicos negros. Su corazon estaba emocionado.

Canada: Que carajo --Dijo adolorido-- P-Perú hey --Llama--

El peruano lo vió, sus ojitos llenos de lágrimas...

Otra vez... otra vez lo torturarían...

Sollozos...

Gritos aterrados. Habia alguien más allí...

Alemania: Tenemos otro invitado --Sonriente se acerca a una tercera silla que estaba tapada con una manta-- Dí "Hola" Ucrania!

La manta fué quitada en ese instante dejando ver al ucraniano atado, solamente estaba atado a la silla pero no estaba amodazado, el unico que no podía hablar era Perú.

Ucrania: Q-Que hago aquí --Solloza-- C-Canada que...que hago aqui --Dijo al verlo--

El ucraniano era un mar de lágrimas, lloraba y lo hacía demaciado. Los ojos del canadiense de inmediato quitaron su mirada del peruano dirigiendola hacia el ucraniano...ese chico que le había dado tantas nuevas experiencias...

Ese chico que lo había calentado tanto en su momento.

Ese chico tan precioso a sus ojos...y sí

Ese chico por el que había terminado con el peruano.

Canada: U-Ucrania --Llama-- ¿¡Qué hace él aquí?! ¡Alemania! ¿¡Por qué lo trajiste?!

El alemán sonrió, se acercó a la silla del de dos colores, tomó sus mejillaa con rudezá obligandolo a ver al canadiense sin desviar la mirada

ROTDonde viven las historias. Descúbrelo ahora