Sin Piedad

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Un amor.

Un amor forjado con tanta fuerza, con la suficiente como para resistir el peso de los años, de las traiciones posteriores.

Aunque quizá este había empezado desviandose, quebrandose...pero JAMÁS rompiendose.

Remontemonos años atrás. Cuando esos bicolores aún eran niños, cuando se vieron por primera vez, cuando por orden de la organización el peruano había sido llevado a una tarde de juegos con Canadá.

Canadá: Estos son mis carritos --Sonríe mostrándole unos carros pequeños-- ¿Verdad que son muy bonitos?

Perú: S-Sí, son bonitos --Le regresa la sonrisa-- A Ale le gustaría mucho --Sonríe--

Canadá: Sí, creo que sí. Oye Perú ¿Vamos a la cocina y comemos galletas?  Mamá tiene unas sobre el refrigerador --infla sus mejillas--

Perú: Que rico!! Sí, sí quiero --Se levanta rápido--

En ese entonces,ambos eran aún muy pequrños, no había maldad en sus acciones y mucho menos en sus pensamientos, solo sentimientos, emociones, sueños, fantasías y una sencilla forma de ver el mundo.

¿Quizá era lo natural aquello? Pensar únicamente en jugar, comer, descanzar, pedir algo y que se le dé rápidamente, soñar libremente sobre que ser de grandes planeando en fantasias su futuro...

¿Era lo normal?

¿Por qué entonces con Alemania, su compañerito de clase, un niño de su edad no era así? Él pensaba en cómo huir, en que no hacer para no ser golpeado, en tratar de portarse bien para recibir alimento. Agradecer y suplicar por lo básico o no ser maltratado...soñar con sobrevivir una noche más...

Realidades distintas... aunque eso era claro. Esos bicolores eran afortunados, Perú era un príncipe... Canadá el hijo de una acomodadisima familia consentidora.

Él, Alemania, hijo de un ex militar de alto rango y reconocimiento pero remegado y frustrado.

Los hechos posteriores, Perú iría a quedarse un tiempo con la familia inglesa, eso significaba: Más tiempo.

El tiempo se traduce en años, los años son meses, los meses son semanas, las semanas son días, los días son horas, las horas son momentos y los momentos son recuerdos... y los recuerdos son sentimientos.

¿Hay algo más fuerte que momentos cargados de recuerdos? Buenos o malos... peleas y las reconciliaciones.... caidas y recuperaciones... retos y metas... todo genera emociones... ¿humano? ¿Lógico? Era jodidamente lógico.

¿Cómo sentir algo por alguien del que no tienes recuerdos? ¿Como NO sentir algo por alguien con quien tienes muchos?

Canadá había estado allí AÑOS.

Perú habia estado AÑO en la vida de Canadá.

Habían estado allí en sus derrotas, en sus logros, en las malas, en las buenas, en navidad, en sus cumpleaños... en todo momento.

Desde que esos celestes vieron el dorado... desde que el dorado vió el celeste...

Canada: Creo que... es momento de oficializarlo --Dijo tímido al separarse de ese beso, esos besos que desde años se daban.-- principe Perú ¿Quiere ser mi novio?

Perú: Je... Acepto --Sonríe ampliamente lanzandose a abrazarle--

Habían sido uno desde antes de esa pregunta... quizá desde qur ambos agarraron conciencia, desde qur dejaban de ser niños pequeños... desde que dentro de ellos admitieron ese "Me gusta este chico"














¿Notaron algo? ¿Desde que parte Alemania ya no cabía en la ecuación? ¿En que punto dejo de sencillamente importar para Perú?

Triste pero es así. El mundo gira y gira sin detenerse. El tiempo avanza y avanza sin freno, sin piedad... Sin piedad de ese pobre niño quien en su esquinita de un mundo inundado de dolor, golpes y demás maltratos esperaba aún a su amado salvador: su príncipe.

ROTDonde viven las historias. Descúbrelo ahora